Tegucigalpa, Honduras.

En consonancia con el modesto comportamiento de la economía mundial, Honduras vislumbra una leve mejoría de su situación económica para 2020, apuntalada por el aumento del consumo, la recuperación de la inversión privada y la mejora de las exportaciones, según las proyecciones del Banco Central de Honduras (BCH).

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en el World Economic Outlook, previó un crecimiento mundial de 3.2% para 2019 y aumentando hasta el 3.5% en 2020.

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Entre tanto, en Estados Unidos, principal destino de las exportaciones hondureñas, se estima que la mejoría en 2019 cerró en un 2.6 por ciento (0.3 puntos porcentuales más que en las proyecciones de abril), moderándose a un 1.9 por ciento este año.

5,658 Millones de dólares
Alcanzaron las reservas internacionales al 19 de diciembre de 2019.

Leve crecimiento.

En ese contexto, el Banco Central de Honduras prevé que para 2020 la economía hondureña crecerá dentro de un rango de 2.7% a 3.1%, determinado fundamentalmente por el consumo privado y público, así como por la recuperación de la inversión privada y de las exportaciones.

Otros actores económicos y financieros consultados por LA PRENSA, en cambio, pronostican un crecimiento mayor de la economía hondureña que podría ser de entre 3.3% y 3.7%.

En ese sentido, la evolución esperada del consumo privado estaría liderando el crecimiento, sustentado en el ingreso disponible de los hogares que seguiría apoyado por los salarios y el flujo de remesas familiares.

Por otro lado, la inversión privada continuaría mostrando un buen desempeño para los próximos dos años, resultado de la ejecución de proyectos en agricultura, industria y transporte, aunado a la construcción de viviendas sociales y clase media.

“Se tiene prevista la colocación de un bono soberano en 2020 por $700 millones”, Wilfredo Cerrato, Presidente del BCH.

Además, se prevé que la inversión pública mostrará signos de recuperación, especialmente por la ejecución de obras de infraestructura vial.

Al respecto, Wilfredo Cerrato, presidente del BCH, explicó que se mantendrá el rango de crecimiento establecido en la revisión del Programa Monetario de 2.7% a 3.1% para 2020, considerando que en el tercer trimestre de 2019 se observó una mejora en el comportamiento de la actividad económica respecto al trimestre previo, debido al dinamismo observado en la actividad financiera, así como por la recuperación en los sectores agropecuario e industria manufacturera, lo cual es congruente con mayores exportaciones y gastos en el consumo final.

5,400 Millones de dólares
Fue la proyección de remesas familiares al cierre de 2019.

“Cabe destacar que dicho rango está sujeto a revisiones considerando el comportamiento del contexto internacional relevante, así como la coyuntura interna”, precisó.

Cerrato amplió que se prevé que en 2020 la intermediación financiera, hoteles y restaurantes, electricidad y distribución de agua, comunicaciones, transporte y almacenamiento, entre otros, serán los sectores que denoten las mayores tasas de crecimiento.

Asimismo, se espera una recuperación en la agricultura y un mayor dinamismo en la industria manufacturera.

Metas de inflación y déficit.

El presidente del BCH pronosticó que para este año, la inflación se ubicará cercana al punto medio del rango de tolerancia (4.0% ± 1.0 puntos porcentuales) establecido por el Banco Central de Honduras, tomando en consideración el contexto internacional relevante para la economía hondureña, en este caso el crecimiento de los principales socios comerciales y los precios internacionales de los alimentos y combustibles.

“El panorama para 2020 es complejo y si no se hacen los correctivos seguiremos igual”, Ismael Zepeda, Economista del Fosdeh

“Se proyecta que el déficit en cuenta corriente como porcentaje del PIB se ubique en torno al 3.0% para el cierre de 2020, explicado por el crecimiento de las exportaciones, principalmente de mercancías generales, así como de las remesas familiares; contrarrestado en parte por el incremento en las importaciones.

Claves
1.
Salarios y remesas: Para 2020 se estima que la economía crezca entre 3.3% y 3.7%. Por el lado del gasto, la evolución del consumo privado estaría liderando el crecimiento, sustentado por el ingreso disponible de los hogares, apoyado por los salarios y el flujo de remesas familiares.
2.
Principales actividades: El crecimiento estaría también alentado por la intermediación financiera, seguido por la industria manufacturera, cuyo comportamiento estaría explicado por la elaboración de textiles y productos alimenticios, bebidas y tabaco y la contención del gasto público.
3.
Precios e Inflación: Este año se prevé una recuperación de las exportaciones, asociada a la mejora en los volúmenes y precios de los principales productos de exportación como el café, aceite de palma, banano y camarón cultivado, así como por la manufactura.

En lo referente al déficit del sector público no financiero se espera que se ubique como porcentaje del PIB en 1.0% para el presente año, en línea con lo que establece la Ley de Responsabilidad Fiscal del 1.0% del PIB”.

En línea con esas proyecciones, Cerrato indicó que para mantener la estabilidad fiscal se continuará dando estricto cumplimiento a la Ley de Responsabilidad Fiscal, la cual establece un techo de 1.0% del PIB en el déficit del sector público no financiero.

Asimismo, reafirmó el compromiso del Gobierno de cumplir con el acuerdo stand by suscrito con el FMI y continuar realizando los ajustes que sean necesarios para ello.

Reservas históricas
Al 19 de diciembre de 2019, el BCH registró un incremento de $805.3 millones en el año, alcanzando un saldo histórico de $5,658.4 millones, equivalentes a una cobertura de 5.91 meses de importación de bienes y servicios. Esto es resultado del mayor ingreso de divisas provenientes de remesas familiares, reducción en el gasto de importaciones, de bienes y desembolsos por préstamos al Gobierno.

Finalmente, ratificó el compromiso del Ejecutivo de continuar con la reforma del sector energético en lo relacionado a fortalecer el órgano regulador y el operador del sistema, así como apuntalar la gobernanza de la Enee e implementar el plan de reducción de pérdidas de electricidad, mediante la creación de un grupo de trabajo encargado del mismo.

Adelantó que para mediados de este año se prevé la escisión de la Enee en tres compañías independientes que operarán en generación, transmisión y distribución, lo cual mejorará el funcionamiento del mercado eléctrico y atraerá la inversión.

Incertidumbre.

En contraste con las proyecciones optimistas del Gobierno, el Foro Social para la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh) prevé un panorama económico incierto.

Ismael Zepeda, economista del Fosdeh, analizó que posiblemente habrá un moderado crecimiento, sin embargo, no va a ser suficiente para resolver los problemas estructurales del país.

“Puede haber crecimiento, pero no va a ser suficiente y será un ilusionismo de que está pasando algo bueno, sin embargo, los problemas sistémicos y estructurales del país han retrocedido en los últimos diez años y por eso creemos que los correctivos más allá de la política monetaria y fiscal debe ser una política realmente económica que pueda distribuir la riqueza y que no cargue más a las empresas”, dijo.

El experto añadió que las tasas de interés siguen siendo altas y se sigue teniendo una presión tributaria que la sostienen los que menos tienen por la parte de los impuestos indirectos.

Además, la micro y pequeña empresa está siendo afectada no solo con los impuestos sino con los costos de energía y la extorsión.

En ese contexto, Zepeda pronosticó que el panorama es complejo y si no se hacen los correctivos “seguiremos en lo mismo”.