De los cuatro aeropuertos internacionales del país, sólo el Golosón de La Ceiba no cuenta con una máquina capaz de detectar enfermedades como la gripe aviar, dijo ayer Guillermo Cruz, director del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, Oirsa.
La preocupación aumenta porque a esa zona están llegando vuelos chárter de Canadá, país por el que, se cree, podría entrar la gripe aviar con los vuelos de aves migratorias que empiezan a llegar desde septiembre de Europa y Asia, donde el mal ya provocó la muerte de 128 personas.
“Una de las medidas para evitar la alarma mundial sobre la gripe aviar es que estamos colocando la mejor tecnología de punta en todos los aeropuertos para evitar que traigan productos contaminados. En Golosón todavía no hemos colocado una máquina con tecnología de punta para hacer las inspecciones al equipaje de vuelos internacionales y evitar el ingreso del mal”.
Agregó que no se ha autorizado la instalación de la máquina porque recientemente la concesionaria pasó un contrato con una mora a la SAG, a fin de que le pague retroactivamente por el uso del espacio para la maquinaria de la Oirsa.
Mientras InterAirports y el Estado se ponen de acuerdo, “el peligro es grande. El ministro de la SAG está en comunicación con funcionarios de la concesionaria y con Soptravi porque la gran preocupación es que puede entrar producto contaminado”, dijo.