15/03/2026
10:37 PM

Francesa a quien denegaron eutanasia falleció tras ingerir 'dosis mortal'

La francesa enferma Chantal Sebire, cuyo cuerpo fue hallado la semana pasada en su domicilio después de que la justicia le denegara recurrir a la eutanasia, tomó barbitúricos en una 'dosis mortal', declaró el jueves el fiscal de Dijon, Jean-Pierre Alacchi.

La francesa enferma Chantal Sebire, cuyo cuerpo fue hallado la semana pasada en su domicilio después de que la justicia le denegara recurrir a la eutanasia, tomó barbitúricos en una 'dosis mortal', declaró el jueves el fiscal de Dijon, Jean-Pierre Alacchi.

'Los análisis realizados muestran la presencia en la sangre de una concentración tóxica de un barbitúrico, el Pentobarbital', indicó el fiscal.

Sebire, de 52 años, aquejada de un tumor incurable y doloroso que le había deformado el rostro, había solicitado sin éxito el derecho a la eutanasia, antes de ser hallada muerta el pasado miércoles en su casa de Plombieres-les-Dijon, en el este de Francia.

El Pentobarbital es un barbitúrico de 'acción rápida no utilizado o de una forma marginal en el círculo médico. Se utiliza en el sector veterinario', indicó el fiscal, que añadió que este producto no 'está disponible en las farmacias'.

'Las condiciones en las que Sebire se procuró ese barbitúrico son actualmente objeto de una investigación', señaló Alacchi.

El fármaco, explicó, fue hallado en 'grandes cantidades en el estómago de Sebire, lo que significa que lo ingirió por vía oral. Restos de este producto fueron encontrados en un vaso y en una cuchara' en el domicilio de la fallecida, madre de tres hijos.

'Las concentraciones observadas triplican prácticamente la dosis mortal de este producto', prosiguió el fiscal, concluyendo que la 'sobredosis' es 'compatible' con su muerte.

El abogado de Sebire, Gilles Antonowicz, estimó que su cliente 'puso fin a su sufrimiento por sí misma'.

'Yo no hablo de suicidio sino de autoliberación', declaró el abogado a la AFP.

Antonowicz se mostró contrario a la investigación anunciada por el fiscal sobre la forma en que la enferma se procuró el barbitúrico, puesto que no es una 'opción adaptada a la situación'.

'Lo que se debe hacer es cerrar el dossier de Sebire y abrir el de la eutanasia para hablar de ella en el marco de un debate a nivel nacional', agregó.

Más allá de la conmoción pública que suscitó este caso, las súplicas de esta mujer, su derrota ante la justicia y su súbita muerte han reabierto el debate entre partidarios y detractores de legalizar la eutanasia activa en Francia, siguiendo el ejemplo de países como Bélgica y Holanda.

El primer ministro, François Fillon, ha encargado al diputado Jean Leonnetti hacer una evaluación de la ley que él mismo redactó en 2005 sobre el final de la vida y los derechos de los pacientes.

Esta ley contempla en algunos casos el derecho a dejar morir, es decir la suspensión del tratamiento para enfermos sin ninguna esperanza, aunque se prohíbe terminantemente a los médicos que practiquen la eutanasia activa.

La legislación fue votada a raíz de otro caso de gran polémica, el de un tetrapléjico de 22 años, Vincent Humbert, que murió gracias a la intervención de su madre y su médico.