El Gobierno anunció ayer la llegada de técnicos forestales de Estados Unidos y Canadá para ayudar al país en la ejecución de un plan estratégico orientado a combatir el gorgojo descortezador del pino.
Esta plaga, que ya destruyó cien mil hectáreas de bosque, amenaza con extinguir el recurso forestal hondureño si no se aplican las medidas correctivas del caso.
El ministro de Recursos Naturales y Ambiente, José Antonio Galdames, dijo que el Gobierno pidió apoyo a Estados Unidos y Canadá y ya respondieron afirmativamente.
En el caso de Estados Unidos, la embajada de este país en Honduras puso a su disposición los técnicos que viven temporalmente en el país y se espera la llegada del resto, que posiblemente sea dentro de una semana, dijo el ministro.
La industria maderera, los alcaldes y los dirigentes de organizaciones ambientales han expresado su preocupación por el avance destructor del gorgojo de pino, que comenzó a atacar el bosque hondureño en el año 2012, pero que -extrañamente- no se tomaron medidas a tiempo.
El gorgojo ataca el árbol, que se pone amarillento, luego se seca y muere. El insecto descortezador se traslada a otros sitios para continuar con su labor consumidora. Se trata de un problema grave considerando que la madera es uno de los productos de exportación del país y generadora de empleo. En Consejo de Ministros, el presidente Hernández autorizó 225 millones de lempiras para impulsar un proyecto de salvamento de los árboles sanos, destruyendo los dañados.
Según expertos, el árbol se corta y se deja por varios días para que la propia resina se encargue de ahogar el insecto depredador, que de esta forma se extingue.
La estrategia oficial para destruir el gorgojo de pino, según el titular de Recursos Naturales y Ambiente, se ejecutará en seis etapas.