Tegucigalpa, Honduras.
Estados Unidos, por medio de la embajada acreditada en Honduras, negó ayer que haya suspendido las deportaciones de unidades familiares retenidas en varios albergues norteamericanos tras intentar ingresar ilegalmente a esa nación.
Esto luego de que las autoridades del Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR) informaran que desde inicios de septiembre recién pasado no ha habido vuelos con madres e hijos repatriados desde EUA.
Según el CAMR y el despacho de la primera dama, en las últimas semanas se cancelaron algunos vuelos programados para arribar a la base Enrique Soto Cano, de Palmerola, con varias unidades familiares.
En un comunicado, la embajada estadounidense en Tegucigalpa informó ayer que no se han suspendido los procesos de repatriación de madres y niños hondureños puesto que, por el contrario, los vuelos continúan siendo programados.
“Hemos visto noticias en los medios de comunicación hondureños de que el Gobierno de Estados Unidos ha suspendido o cesado su proceso de repatriación de los migrantes, incluidos los niños. Esto es incorrecto”, informó la embajada.
“La Casa Blanca ha dejado bien claro que los niños que tienen la suerte de sobrevivir a un trayecto peligroso de Centroamérica -en manos de contrabandistas- serán atendidos mientras estén en custodia del Gobierno de Estados Unidos”.
Sin embargo, el documento establece que “la mayoría de los casos no califican para ayuda humanitaria y el proceso legal dará lugar a que sean retornados a sus países de origen. Los vuelos continúan siendo programados”.
Sobre el particular, la secretaria de Relaciones Exteriores, Mireya Agüero, explicó que el paro que ha existido en las repatriaciones de las unidades familiares obedece a temas logísticos y brotes de enfermedades de menor cuidado en algunos albergues.
“Ha habido de alguna manera un paro, pero esto, de acuerdo con los informes que hemos recibido de las oficinas pertinentes en Estados Unidos, ha sido más bien un tema de logística y, por otro lado, porque ha habido brotes de enfermedades”.
Agüero sostuvo que las poblaciones infantiles retenidas en los albergues de indocumentados norteamericanos han sido afectadas con padecimientos como la rubeola y otro tipo de enfermedades que están siendo tratadas.
Según datos, de octubre de 2013 a la fecha más de 15 menores de edad, algunos acompañados de sus padres y la mayoría no acompañados, emigraron a Estados Unidos.