Una bomba explotó este sábado por la mañana en un estacionamiento del aeropuerto madrileño de Barajas, dejando al menos 20 heridos y provocando graves daños materiales.
Se informó también que hay aún dos personas desaparecidas.
Pocas horas después de la explosión, el gobierno atribuyó el atentado a la agrupación separatista vasca ETA, dijo que la organización rompió el cese al fuego permanente que había declarado en marzo y dio por suspendido el proceso de diálogo con la organización.
'El de hoy es el paso más equivocado e inútil que han podido dar los terroristas', dijo en una conferencia de prensa el presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Sin embargo, según el corresponsal de la BBC en Madrid, Danny Wood, Zapatero no dijo que ponía fin definitivo al diálogo.
Dos de los heridos eran policías que se habían acercado a la furgoneta en la que se encontraba el dispositivo, alertados por una serie de llamados hechos momentos antes de la explosión por supuestos miembros de ETA a distintas organizaciones.
La explosión, ocurrida alrededor de las 09:00 hora local (08:00GMT) de la mañana hora local, provocó graves problemas logísticos en el aeropuerto y la demora de varios vuelos desde la recientemente inaugurada Terminal 4 de Barajas, ubicado en el noreste de Madrid.
Cuando ETA anunció un cese al fuego en marzo, el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero afirmó que comenzaría negociaciones con el grupo armado.
Apenas conocerse la noticia de la explosión, el presidente del opositor Partido Popular, Mariano Rajoy, pidió al gobierno que ponga fin a cualquier contacto con ETA.
Por su parte, Arnaldo Otegi -líder del ilegalizado brazo político de ETA, Batasuna- dijo que, pese al atentado, no considera que el diálogo esté roto.
'Desde nuestro punto de vista, ese proceso no esta roto y queremos decir más: no sólo no está roto, sino que es más necesario que nunca, porque ese es el proceso que quiere la mayoría popular de Euskal Herria (pueblo vasco) y de la sociedad española', dijo Otegi.
La explosión dejó graves daños al edificio de varios pisos, como vehículos destrozados y vidrios rotos.