Por primera vez en más de 85 años de existencia, la matraca de la iglesia católica de Santa Bárbara no sonará como cada Jueves y Viernes Santo.
La estructura de la matraca ya dio su vida útil y no han valido las reparaciones improvisadas.
Los santabarbarenses que estarán en las procesiones católicas el Jueves y el Viernes Santo echarán de menos el ruido de la matraca que avisaba en la salida y la entrada de cada procesión del templo católico.
“Se deterioró y no podemos hacerla funcionar. Se necesita entrada económica para hacerla sonar. Sé que hará falta, pero de quienes la reparaban unos ya fallecieron y otros están enfermos. Las campanas serán las que nos acompañen porque hasta el reloj está en mal estado”, dijo el padre Julián Díaz.