'Vivimos un infierno', exclamó el obispo auxiliar de San Pedro Sula, Rómulo Emiliani al proponer ayer al Gobierno elevar a un diálogo nacional la discusión de las estrategias contra la violencia y criminalidad.
'Es algo monstruoso, dantesco, diabólico; la violencia está imparable, hay gente mala, mala, asesinos a sueldo que hacen esos trabajos de matar y matar', dijo el religioso.
'¿Qué está pasando en el país? Sigue creciendo el crimen organizado, las bandas de secuestradores; en fin, un infierno, la vida no vale nada', agregó.
Diálogo nacional
Emiliani considera que se necesita trabajar mucho más intensamente en recobrar el valor de la vida en los ciudadanos, luego elevar esto a un diálogo nacional.
'Ésta es una situación realmente catastrófica, nos hace sentir que hay una tremenda impunidad y que el mal, o sea el crimen organizado y otros elementos, están haciendo mucho daño en el país'.
Monseñor Emiliani viajó ayer hacia la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, donde predicará hoy ante más de veinte mil personas congregadas en un estadio.
¿Considera que el país vive un infierno?
Sí. Es algo casi diabólico porque es una violencia totalmente irracional. Aquí por nada se mata, la vida no vale nada, todo se arregla con amenaza a muerte, estamos en un momento de involución como en el tiempo de las cavernas, nos estamos deshumanizando.
Yo creo que estamos viviendo un gran infierno, esto nunca lo quiso Dios, Dios sufre, el Espíritu Santo se entristece al ver tantas lágrimas, tanto dolor, tanto luto, tantas familias que sufren, tantas madres que lloran por sus hijos asesinados.
¿A su criterio por qué tenemos tanta violencia?
Es un asunto cultural. Es la cultura de la muerte, inclusive a los niños desde muy pequeñitos les transmiten a través de los dibujos animados violencia y más violencia, nos estamos dejando llevar por una cultura de la muerte y hasta los niños son extremadamente agresivos.
¿Crimen organizado?
Nos preocupa como causa de la violencia el crimen organizado, las bandas de secuestradores, los sicarios, los asesinos a sueldo, en fin, hay una gente que se ha dedicado a hacer el mal y no le importa matar a cualquiera, y luego, el asunto de la impunidad, los crímenes no se resuelven, faltan métodos y equipos modernos de investigación, faltan más policías, gente más especializada para investigar crímenes, realmente la situación es más preocupante para todos nosotros.
¿Qué se debe hacer con la policía?
La policía tiene que profesionalizarse más, invertir mucho más en equipo de investigación, y por supuesto, aumentar el número de policías.
Los más violentos
Honduras posee la tasa más alta de pandilleros, con 500 por cada 100 mil habitantes, seguido por El Salvador con 180, según el informe 'Los costos económicos de la violencia en Centroamérica', elaborado por un grupo de expertos para el Consejo Nacional de Seguridad Pública, Cnsp, de El Salvador.
La conclusión lapidaria del estudio es que 'Centroamérica se coloca a la cabeza de las subregiones más violentas de América Latina y del mundo'.
El crimen organizado y la delincuencia común se convierten en los principales flagelos que generan en Centroamérica un promedio de 36 homicidios por cada 100 mil habitantes, cifra que la convierte en la región 'más violenta' de Latinoamérica.
Narcoactividad
La región es abatida principalmente por la violencia generada por el crimen organizado, en el que se incluyen las pandillas y la narcoactividad, consigna el informe.
Las pandillas de jóvenes o 'maras' han recibido creciente atención de los gobiernos con planes preventivos y represivos.
La narcoactividad, es otro de flagelos generadores de violencia, ya que la región es considerada como una 'zona de tránsito' por donde pasa el 88 por ciento de la cocaína que se consume en Estados Unidos, según un informe elaborado por la ONU en 2007.
Desempleo
La delincuencia común, agravada por el desempleo, es causante de homicidios, lesiones, robos, hurtos y extorsiones, entre otros delitos.
Para salir al paso de la violencia, además de los presupuestos de los Estados se incluye la inversión que hacen los hogares y las empresas para instalar mecanismos de seguridad y contratar servicios privados de vigilancia.
Para combatir la violencia los países centroamericanos hacen erogaciones anuales que en conjunto suman 6,505.9 millones de dólares, que significan el 7.7 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, de la región.
Frase
'Es algo casi diabólico. Aquí por nada se mata, la vida no vale nada. Nos estamos dejando llevar por una cultura de la muerte donde hasta los niños son extremadamente agresivos'.