Varios estados del sur de Estados Unidos se preparan para reanudar sus ejecuciones lo antes posible tras la decisión de la Corte Suprema que consideró constitucional la inyección letal, aunque otros estados siguen sumidos en batallas jurídicas que podrían durar años.
En las horas que siguieron al anuncio de la decisión del miércoles, varios gobernadores declararon que planeaban reanudar las ejecuciones, suspendidas desde fines de septiembre, en espera de que la mayor instancia judicial del país se pronunciara sobre el método de ejecución.
Procedimiento
La decisión de la Corte sólo se aplica directamente al procedimiento de Kentucky, pero otros estados consideran que concierne también a sus procedimientos similares.
'La decisión de la Corte Suprema estadounidense valida el método aplicado por el estado de Texas para aplicar la pena de muerte', declaró Rick Perry, gobernador del estado responsable de más de un tercio de las ejecuciones del país en los últimos 30 años.
El fiscal de Houston ya pidió fecha de ejecución para seis condenados de su condado.
El fiscal de Oklahoma, Drew Edmondson, también reclamó una fecha de ejecución en los próximos dos meses para dos condenados, explicando: 'Es tiempo de avanzar'.
La decisión de la Corte 'levanta la barrera que impidió que la justicia siguiera su camino desde hace un año', celebró su homólogo de Alabama, evocando una 'victoria'.
El jueves, Florida pidió se que autorice una ejecución suspendida en noviembre, alegando que el condenado no tenía ninguna posibilidad de convencer a los jueces de que su caso era diferente al de los condenados de Kentucky.