La Secretaría de Seguridad emitió ayer una circular que contempla la eliminación de luces no permitidas en los vehículos de los funcionarios públicos y sus escoltas, así como a las personas particulares que han instalado estos dispositivos.
Funcionarios han instalado sirenas y luces intermitentes para evitar los congestionamientos viales. El abuso ha sido tal que hasta los familiares de los funcionarios habían colocado estos dispositivos y cuando los conductores no les dan el paso, sacan armas o les tiran los carros del Estado a particulares.
El abuso comenzó en el gobierno de Manuel Zelaya, pero se salió de control en el de Lobo Sosa, por lo que el propio Presidente, en Consejo de Ministros, les ordenó a todos sus funcionarios retirar esos aparatos y levantarse más temprano o hacer fila en los congestionamientos como cualquier ciudadano.
“A partir de la fecha queda terminantemente prohibido que vehículos circulen utilizando sirenas, luces intermitentes o cualquier dispositivo luminoso no autorizado que posibilite anular los controles policiales.
La Ley de Tránsito en los artículos 66, 81 y 98 establece que ese derecho se reserva a los vehículos de bomberos, ambulancias, radiopatrullas de la Policía Nacional, vehículos militares, el del Presidente de la República y su escolta, así como los de delegaciones diplomáticas acreditadas en el país, cuando lo amerite el caso”, dice el comunicado de Seguridad.
Restringen a funcionarios
El jefe de Patrulla de Carreteras, comisario Mario de Jesús Molina, dijo que “las únicas dos secretarías de Estado que pueden usar las luces rojas y azules y las sirenas son las de Seguridad y Defensa.
Nadie más”. “Lo que no señala la ley que está permitido entonces está prohibido”, declaró Molina.
A quienes se les encuentre en posesión de estas luces les serán decomisadas, se les suspenderá la licencia de conducir y se les aplicará sanciones por ser considerada una infracción grave. Estas luces y sirenas están a la venta en varios comercios nacionales para el público en general.
El valor es de 3,500 lempiras. Se instalan en la visera del vidrio frontal de los automóviles y se conectan al enchufe del encendedor.
El vendedor de una tienda explicó que “tienen un interruptor para ponerlas como usted quiera, que parpadeen rápido, lento o fijas”, detalló. Otras personas las compran por medio de Internet.
“A los comercios se les advertirá que la venta de estos dispositivos está prohibida a particulares y sólo podrán ser vendidas a las personas autorizadas”, dijo el comisario de Policía.