San Pedro Sula, Honduras.

La primera parte del aseguramiento de los bienes de la familia Rosenthal concluyó ayer con el resguardo de la residencia del exprecanditado a la presidencia por el Partido Liberal Yani Benjamín Rosenthal Hidalgo.

Al momento en que llegó el personal de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic), así como los de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN), de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (Oabi) y elementos de la Policía Militar, la vivienda estaba vacía.

En la mansión solo se encontraron los guardias de seguridad, a quienes se les decomisó cuatro escopetas calibre 12, un revólver y un fusil M-16.

El Ministerio Público aseguró además un inmueble perteneciente a la Inmobiliaria Continental, donde funcionaba una agencia de Banco Continental ubicado en el bulevar Morazán de San Pedro Sula; así como también una casa que estaba deshabitada en la colonia Felipe Zelaya en el sector de la Rivera Hernández. La vivienda está a nombre de la Empacadora Continental, según lo informaron las autoridades.



Además se procedió al aseguramiento de una bodega de la Azucarera Chumbagua ubicada en la 33 calle zona de El Polvorín.

También se aseguraron dos terrenos, uno de aproximadamente siete hectáreas en la aldea Potrerillos, Omoa, cerca de la frontera con Guatemala, y el otro en la zona de La Curva, conocida como la Vuelta del Cura, en Choloma, Cortés.

Con estas últimas propiedades aseguradas suman 32 bienes de la familia Rosenthal que pasan a poder de la Oabi, de los 62 que anunciaron las autoridades del Ministerio Público.

La Fiscalía solicitó al Juzgado de Privación de Dominio el aseguramiento de los bienes del banquero sampedrano Jaime Rosenthal, su hijo Yani Rosenthal y su sobrino Yankel Rosenthal Coello a raíz de los señalamientos que hizo la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos como lavadores de activos vinculados al narcotráfico.



Ricardo Castro, director de la Atic, dijo que todas las propiedades aseguradas en San Pedro Sula, Choloma, La Lima y Omoa ya pasan a ser administradas por la Oabi.

“No hemos podido llegar a otros lugares porque las extensiones de terreno y las propiedades son bastante grandes y eso implica que hay que hacer un trabajo exhaustivo para que al momento que se le entreguen a la Oabi tengan toda la documentación y la información necesaria para hacer una buena administración de los bienes”, expresó Castro.