San Pedro Sula, Honduras.
Los alumnos del instituto Modesto Rodas Alvarado, el más grande de Chamelecón, reciben sus clases en inminente peligro por el deteriorado sistema eléctrico del inmueble, que ya sufrió un primer cortocircuito.
“El sistema eléctrico no se cambia desde 1982 que se fundó el colegio, los cables se recalientan debido a las computadoras que se utilizan para las clases”, dijo a LA PRENSA el director Melvin Salguero.
Explicó que ya se dañaron ocho computadoras debido a eso, pues hace varios días se produjo un cortocircuito en uno de los postes.
“Pedimos a las autoridades de la Empresa Energía Honduras nos ayuden con la instalación de un transformador, la energía nos llega directamente y con el sistema eléctrico ineficiente se nos puede quemar el otro equipo”, explicó. Son más de 800 alumnos los que reciben clases en el colegio y que se encuentran en peligro si vuelve a pasar algo similar a lo que sucedió hace varios días.
Ayuda
El comisario Adolfo Ordóñez, comandante de la Unidad Metropolitana de Prevención número 6 que cubre la zona de Chamelecón, dijo que ya han hecho gestiones para conseguir el equipo necesario, pero sin resultados, por lo que hace un llamado a empresas para que ayuden al colegio. La Umep 6 vela por la convivencia y la seguridad de la población de Chamelecón.
El director del Modesto envió varias solicitudes a la Dirección Departamental de Educación, la respuesta es que no pueden hacer nada.
“Necesitamos que nos ayuden con la un banco de transformadores, compramos equipo y se nos está quemando”, dijo.
Los afectados también hicieron un llamado al Cuerpo de Bomberos para que les revisen el sistema eléctrico del centro para así conocer cuál es la verdadera situación que enfrentan.
Aunque la infraestructura del centro se encuentra en buen estado, el problema de la energía mantiene preocupadas a las autoridades. “La mayoría de los padres son de escasos recursos, por lo que cambiar todos los cables nos saldría muy caro”, aseguró.
Agregó que las autoridades de Educación no dejan que se realicen actividades para captar fondos. “Pedimos a las autoridades locales que nos ayuden; nuestros alumnos están vulnerables ante cualquier incendio”.
Los alumnos del instituto Modesto Rodas Alvarado, el más grande de Chamelecón, reciben sus clases en inminente peligro por el deteriorado sistema eléctrico del inmueble, que ya sufrió un primer cortocircuito.
“El sistema eléctrico no se cambia desde 1982 que se fundó el colegio, los cables se recalientan debido a las computadoras que se utilizan para las clases”, dijo a LA PRENSA el director Melvin Salguero.
Explicó que ya se dañaron ocho computadoras debido a eso, pues hace varios días se produjo un cortocircuito en uno de los postes.
“Pedimos a las autoridades de la Empresa Energía Honduras nos ayuden con la instalación de un transformador, la energía nos llega directamente y con el sistema eléctrico ineficiente se nos puede quemar el otro equipo”, explicó. Son más de 800 alumnos los que reciben clases en el colegio y que se encuentran en peligro si vuelve a pasar algo similar a lo que sucedió hace varios días.
| El cableado del colegio es el mismo desde 1982.
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El comisario Adolfo Ordóñez, comandante de la Unidad Metropolitana de Prevención número 6 que cubre la zona de Chamelecón, dijo que ya han hecho gestiones para conseguir el equipo necesario, pero sin resultados, por lo que hace un llamado a empresas para que ayuden al colegio. La Umep 6 vela por la convivencia y la seguridad de la población de Chamelecón.
El director del Modesto envió varias solicitudes a la Dirección Departamental de Educación, la respuesta es que no pueden hacer nada.
“Necesitamos que nos ayuden con la un banco de transformadores, compramos equipo y se nos está quemando”, dijo.
Los afectados también hicieron un llamado al Cuerpo de Bomberos para que les revisen el sistema eléctrico del centro para así conocer cuál es la verdadera situación que enfrentan.
Aunque la infraestructura del centro se encuentra en buen estado, el problema de la energía mantiene preocupadas a las autoridades. “La mayoría de los padres son de escasos recursos, por lo que cambiar todos los cables nos saldría muy caro”, aseguró.
Agregó que las autoridades de Educación no dejan que se realicen actividades para captar fondos. “Pedimos a las autoridades locales que nos ayuden; nuestros alumnos están vulnerables ante cualquier incendio”.