Las empresas constructoras que trabajan con el Fondo Vial y que no han cumplido sus contratos tienen las horas contadas.
Los dueños de cuatro de las 48 compañías contratadas fueron llamados ayer en la tarde a rendir cuentas por la baja ejecución que han venido demostrando en las obras asignadas.
El ministro del Fhis y director interino del Fondo Vial, César Salgado, citó a los propietarios de las cuatro empresas junto a sus respectivos supervisores por el pésimo estado en que se encuentran las carreteras del país. Una de las constructoras citadas es la empresa Metro, propiedad de Mario Mejía, quien es esposo de la ex directora de Vivienda, Karla Uclés.
Metro fue llamada por estar baja en ejecución en un proyecto carretero asignado en el departamento de El Paraíso. También fue citada la empresa Conte por incumplimiento de obras en El Paraíso. Asimismo, fueron llamados los representantes de la constructora Grecia por incumplimiento de obras en Francisco Morazán y la empresa Guzmán por retrasos en Olancho. Juan Ramón Flores, gerente técnico del Fondo Vial, advirtió que ya se están realizando los trámites legales para rescindir o cancelar los contratos a todas aquellas compañías que no logren avanzar en sus obras en un período estipulado.