La falta de cupos en la sala de Emergencia de Medicina Interna del Hospital Escuela ha hecho que los pacientes sean acomodados y atendidos por los médicos en el suelo.
Son aproximadamente 35 los pacientes que permanecen en la incómoda sala en condiciones inapropiadas debido a sus dolencias. Muchos han esperado hasta ocho días para ser ingresados.
Uno de los pacientes que vive
ese suplicio es Rafael de Jesús Mejía Cardoza, un anciano de 70 años que llegó desde las Cuevas de Talgua, en Catacamas, Olancho, al centro hospitalario.
“Tengo problemas en la próstata, me dijeron que tenía que quedarme interno, ya tengo ocho días de estar esperando que me suban y me dicen que no hay camas allá arriba”, comentó Mejía.
El anciano narró que ha tenido que usar una bolsa plástica como almohada durante su estadía en el centro hospitalario.
“Aquí tengo una sudadera, la metí en la bolsa para que no se me ensucie y me la pongo en la cabeza porque de estar mucho en el suelo me duele y eso me pone peor”, comentó Mejía.
Entre susurros, otro anciano que se encontraba a pocos pasos de Mejía inició una desesperada oración para pedir la calma de su dolor.
“Dios, ayúdame, ya no aguanto este dolor, Dios por favor apiádate de mí”.
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