El Ulúa empieza a incomodar a los residentes de varios municipios del Valle de Sula, que deben estar pendientes de las lluvias en el occidente porque aumentan el nivel del caudaloso río.
La Comisión Permanente de Contingencias, Copeco, extendió el lunes por cuarta vez y por 72 horas la alerta verde para 14 departamentos del país, incluyendo Cortés. La medida se tomó debido al paso de la onda tropical número siete.
Los municipios más vulnerables por las crecidas del Ulúa son Potrerillos, Pimienta, Villanueva y San Manuel en el departamento de Cortés. En Yoro resultan afectados habitantes de Santa Rita, El Negrito y El Progreso y, en Atlántida, la zona del Ramal del Tigre.
Medición constante
Por los pronósticos de Meteorología, la Comisión para el Control de Inundaciones del Valle de Sula, Ccivs, y Copeco de la zona noroccidental vigilan permanentemente el crecimiento del caudal del Ulúa en los puntos donde hay medidores.
El pasado domingo ocurrió una subida de 4.52 metros en la estación telemétrica del municipio de Chinda, Santa Bárbara, punto de referencia para alertar a los habitantes de las zonas en mención. El nivel máximo que eleva la alerta a roja es cuando el río Ulúa alcanza siete metros en ese punto.
Las autoridades estuvieron a punto de decretar alerta amarilla el pasado fin de semana, dijo el subcomisionado regional de Copeco, Alex Estévez. Añadió que la última lectura de ayer mostró que el nivel estaba a 1.78 metros.
“La baja se debe a que las precipitaciones en occidente la noche del lunes no fueron tan grandes. Estuvimos a punto de decretar una alerta amarilla la semana pasada, pero se toman en cuenta varios parámetros. Si el nivel está alto y las lluvias son fuertes, se sube la alerta”.
El subcomisionado de Copeco dijo que la vigilancia en el Ulúa es permanente porque, aunque la onda tropical siete va de salida, no se descartan las precipitaciones en el occidente y el ingreso de otra onda tropical que está en el radar, pero no ha ingresado en el país.
Señaló que aunque el río ha experimentado subidas, no se reportan hasta hoy personas evacuadas o damnificadas ni estructuras dañadas.
Niveles normales
El analista hidromensor de la Ccivs, Luis Dacosta, explicó que el lunes se experimentó una subida de casi cuatro metros en Chinda, pero, como no llovió en la cuenca, el río descendió.
“En el Valle de Sula se está teniendo un nivel de 3 a 4 metros. Son normales dentro del cauce. Cuando en la estación de Chinda, que es la piloto, el nivel es de 2 metros a 3.70 metros es alerta verde y con nivel de 3.70 a 5 metros es amarilla”, explicó Dacosta.
Señaló que las zonas bajas del municipio de Pimienta, Potrerillos y El Progreso deben estar pendientes porque son los primeros que reciben el impacto de las crecidas. “Pero hasta ahora con los niveles que se han experimentado no se ha dado ningún problema”.
Dependiendo del pronóstico de Meteorología, Copeco suspendería o ampliaría hoy la alerta verde para algunos o todos los 14 departamentos que están bajo esta medida. Según el Servicio Meteorológico Nacional, la onda tropical siete generaría acumulados de lluvia de 40 hasta 140 milímetros en 24 horas, especialmente en Tegucigalpa y la zona oriental del país.
Centroamérica en alerta
Las autoridades centroamericanas lanzaron alertas ayer debido a las intensas lluvias que caen desde el lunes producto de una onda tropical y pidieron a la población tomar medidas preventivas.
Además de Honduras, donde gran parte del país está en alerta verde, la Comisión Nacional de Emergencias de Costa Rica en el litoral pacífico y en el valle central, donde está la capital, lanzó medidas preventivas.
El Instituto Meteorológico Nacional costarricense advirtió sobre fuertes vientos y oleaje en el Pacífico y les pidió estar alertas a los bañistas y a las embarcaciones de pesca.
Protección Civil de El Salvador lanzó una “advertencia” por el paso de la onda tropical y la activación de una circulación ciclónica en el Pacífico, según dijo su director Jorge Meléndez. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala dio una alerta por el incremento de lluvias debido a un sistema de baja presión sobre el Caribe.