Así ultimaron a alias "Calaca" frente a un bar en el bulevar Morazán
En el video se observa cómo los atacantes llegaron en un vehículo, sometieron a Bryan y luego le dispararon. Peritos forenses contabilizaron al menos 27 casquillos de bala en la escena del crimen.
- Actualizado: 10 de febrero de 2026 a las 18:31 -
Un video de seguridad registró el momento exacto en el que Bryan Joshiney Ramírez fue asesinado a balazos en la entrada de un bar ubicado en el bulevar Morazán, en Tegucigalpa, la noche del sábado 7 de febrero de 2026.
La víctima, identificada como Bryan Joshiney Ramírez, alias “Calaca”, se encontraba en el acceso del bar “El Break”, situado en la colonia Castaños Sur, cuando ocurrió el ataque, aproximadamente a las 9:00 de la noche.
De acuerdo con las imágenes captadas por las cámaras del sector, Ramírez estaba fuera del establecimiento mientras dos mujeres conversaban en la entrada del local. El joven permanecía utilizando su teléfono celular en ese momento.
Segundos después, un vehículo se aproximó al lugar por el carril cercano a la acera donde se encontraba la víctima y se estacionó a pocos metros del bar. De inmediato, varios hombres comenzaron a descender de la unidad.
Al notar la situación, tanto Ramírez como las dos mujeres mostraron señales de alerta. Las mujeres ingresaron rápidamente al establecimiento, dejando únicamente al joven en el exterior del bar.
Las imágenes muestran que los hombres, quienes vestían pasamontañas y chalecos antibalas, simulando un operativo, encañonaron a Ramírez sin que este pudiera reaccionar o huir del lugar.
Uno de los atacantes le arrebató el teléfono celular y lo guardó en su bolsillo, mientras otro le colocó el arma cerca de la cabeza y lo obligó a lanzarse al suelo.
Una vez que la víctima se encontraba en el pavimento, los sujetos le dispararon en repetidas ocasiones. En el video se observa claramente cuando uno de ellos apunta directamente a la cabeza del joven antes de accionar el arma.
Las cámaras también captaron el momento en que se escuchan las detonaciones y cómo los atacantes se retiran del lugar mientras continúan disparando, alejándose posteriormente a bordo del mismo vehículo en el que llegaron.
En la escena del crimen, peritos forenses contabilizaron al menos 27 casquillos de bala. Familiares relataron que, tras perder contacto con Ramírez, intentaron llamarlo y uno de los criminales respondió la llamada entre risas diciendo: “Allá te lo dejamos tirado”.