El padre Andrés Tamayo abandonó el país y ya se encuentra en El Salvador, confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El sacerdote de origen salvadoreño era investigado por delitos electorales por llamar a boicotear los comisiones del 29 de noviembre, en apoyo al destituido mandatario Manuel Zelaya.
Tamayo estuvo acompañando a Zelaya en la embajada de Brasil en Tegucigalpa durante varias semanas, pero el lunes abandonó la sede voluntariamente.
El sacerdote aseguró que viajaba a El Salvador a reunirse con su única hermana que agoniza.
Anoche, se confirmó que Tamayo fue acompañado hasta la frontera El Amatillo, donde había entrado a su país natal.
Desde que el sacerdote decidió quedarse en la causa de Zelaya, en Olancho la Iglesia hizo los movimientos necesarios para cubrir la zona abandonada por el salvadoreño.
A través de un comunicado, la diócesis que dirige monseñor Mauro Muldoon informó que el sacerdote Joaquín Euceda asumiría la conducción de la parroquia de Salamá, asignada a Tamayo.
En el mismo comunicado se dio a conocer que el sacerdote Celio Mencías, era trasladado de la parroquia de San Francisco de la Paz, a la parroquia Santa Gertrudis de Juticalpa.