El mundo hispano celebra la victoria de Barack Obama en las elecciones primarias demócratas de Estados Unidos por considerarlo un símbolo de cambio, tanto en la actitud de un pueblo como por las políticas que promueve, y también una promesa de mejores relaciones con el continente.
Pero esos comentarios se vieron atemperados por una corriente de escepticismo de quienes dudan de que el candidato pueda — o lo dejen — instrumentar esos cambios.
En la capital mexicana, a la peinadora Susana Mendoza, de 35 años, se le iluminaron los ojos cuando se enteró de que Obama se había asegurado la candidatura presidencial demócrata.
'Siempre ha habido tanta discriminación en Estados Unidos que creo sería positivo que el nuevo presidente sea de color', comentó. '(George W.) Bush era para la jerarquía. Obama es del pueblo'.
Además consideró que un presidente negro sería más sensible a la situación de los hispanos en Estados Unidos, incluyendo su hermana, una inmigrante ilegal que trabaja para una compañía de construcción en Chicago. 'Los americanos son tratados muy bien en México, pero los mexicanos no son tratados bien en Estados Unidos', argumentó.
En España, el Partido Partido Socialista Obrero Español, Psoe, felicitó el miércoles a Obama y expresó su confianza de que su victoria 'sea el preludio del cambio en la dirección política de un país amigo y aliado'.
Por medio de un comunicado, la dirección del Psoe, que retiró las tropas españolas de Irak en 2004 en cuanto llegó al gobierno y criticó la política internacional de Bush, subrayó 'la fuerza de cambio' que representa Obama y los nuevos aires que puede llevar a Washington.
'El virtual candidato demócrata ha hecho bandera durante su carrera hacia la nominación de la defensa de la política social, la solidaridad, la igualdad y las relaciones internacionales basadas en el diálogo y en el multilateralismo; valores que compartimos plenamente los socialistas españoles', dijo el Psoe.
En Caracas, para el comerciante Orlando Santana, de 54 años, Estados Unidos necesita un cambio. 'Creo que Obama puede llevar adelante nuevas políticas que rompen con los errores que Bush ha cometido, como la guerra en Irak'.
'Sería interesante ver cómo se desarrollan las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos si Obama gana en noviembre', agregó. 'A lo mejor podrían mejorar, pero eso también dependerá del presidente (Hugo) Chávez'.
Su compatriota Maribel Vargas, una secretaria de 33 años, opinó que 'si Obama llega a la Casa Blanca es posible que las relaciones entre Washington y América Latina mejoren'.
'Sentimos que el gobierno de Bush no prestó mucha atención a América Latina y la verdad es que somos vecinos que deben cooperar'.
En La Habana, el cubano Jorge Serguera, un retirado de 70 años que dijo haber seguido minuciosamente la campaña estadounidense, desea ver la boleta presidencial Barack Obama-Hillary Clinton.
'Son dos candidatos singulares y han enfrentado tantos retos, él por el color de su piel y ella como mujer', comentó. 'Creo que la sociedad americana está preparada para tener a los dos'.
Consideró que Obama 'es un hombre de pensamiento de morales y ideas' y agregó que 'representa un pequeño descanso para Cuba la salida de Bush después de ocho años'.
En la ciudad brasileña de Sao Paulo, en una cena mensual que atrae a músicos, artistas, académicos y otros al restaurante Soteropolitano en el barrio bohemio Vila Madalena, los reunidos apoyaron la candidatura de Obama, aunque pocos confiaron en que altere radicalmente la política exterior estadounidense.
Obama 'es más importante desde el punto de vista simbólico que efectivo para promover cambios profundos', opinó Leandro Moura, un traductor de 37 años que consideró mejor el plan de Clinton para el cuidado de la salud y no muy progresivas las ideas económicas del ganador de la puja demócrata.
'Pero, por supuesto, será una brisa refrescante y estoy con él', agregó. 'La política exterior actual de Estados Unidos es de tan extrema derecha que aun un ligeramente moderado será bienvenido'.
Mario Cavallo, un pianista de 51 años, no cree que haya cambios independientemente de quién gane la presidencia en noviembre.
'Seguirán apoyando la guerra en Irak', dijo del futuro presidente de Estados Unidos, ya sea Obama o el republicano John McCain. 'Es positivo que un hombre joven y negro pueda mantenerse y eventualmente ganar la presidencia. Pero es improbable que sea fundamental de modo alguno el lema de su campaña: el cambio'.
En Bolivia, donde los votantes eligieron en 2005 a Evo Morales como el primer presidente indígena, algunos resaltaron las dificultades que Obama podría enfrentar para superar barreras.
Carlos Taborga, de 76 años, que bebía güiski con un grupo de septuagenarios, dijo: 'En este mesa, nosotros somos muy partidarios de la Clinton. ¿Por qué? Porque yo personalmente todavía tengo rasgos de racismo. Pero en mínima cuantía, por supuesto'.
'Entonces, seguramente este pequeño rasgo de racismo que yo tengo, en los Estados Unidos es mucho mayor, es mayúsculo', agregó. 'La Hillary o el Obama, cualquiera que vaya, sólo va a perder con McCain'. Dijo que quizás 'puede ganar la Hillary', pero 'todavía la sociedad norteamericana no está para presidentes negros'.
Miguel Rojas, de 47 años, quien cambia divisas, no conocía el nombre de Obama aunque sabía que un hombre negro era candidato a la presidencia estadounidense.
'El negrito tiene buenas intenciones, claro, pero no le van a dejar gobernar', sentenció. 'Ese es el problema. Como aquí no le dejan. A consecuencia de eso puede ir al fracaso'.
Nota del día
Hillary dijo ayer que aún no ha tomado una decisión sobre el futuro de su campaña
Barack Obama es el candidato demócrata
El senador Barack Obama hizo historia ayer al lograr los delegados suficientes para convertirse en el candidato presidencial demócrata y ser el primer aspirante negro a la Casa Blanca de uno los dos principales partidos, aunque su rival Hillary Clinton todavía no concedió derrota alguna.
Según las proyecciones de los canales noticiosos, Obama, que basó su campaña en el 'cambio', alcanzó los 2,118 delegados que necesitaba para presentarse a las elecciones del 4 de noviembre, gracias a los que consiguió en las últimas primarias celebradas en Dakota del Sur y Montana, y el apoyo que recibió durante el día de los superdelegados, que tienen libertad para votar a quien quieran.
Discurso
En un discurso adelantado a la prensa, el propio senador por Illinois, de 46 años, que aspira a ser el primer presidente negro de Estados Unidos, se autoproclamó candidato: 'Me encuentro frente a ustedes y les digo que seré el candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos', dijo.
El discurso fue divulgado antes de que se conocieran los resultados de Dakota del Sur y Montana, que pusieron fin a una de las más prolongadas batallas de primarias en las filas demócratas, iniciada el 3 de enero y que dejó al partido profundamente dividido.
En Dakota del Sur, Hillary Clinton derrotó a Obama, mientras que el senador de Illinois se alzó con el triunfo en Montana.
La senadora Hillary Clinton brindó un discurso ayer en Nueva York. Su esposo Bill y su hija Chelsea la acompañaron.
Más de una veintena de superdelegados, los máximos responsables y políticos elegidos del partido -que tienen la libertad de votar a quien quieran y de cambiar su voto hasta último momento y representan el 40% de los votos en la convención-, aportaron durante el día un apoyo determinante a Obama.
La senadora Hillary Clinton anunció la noche de ayer que no tomará una decisión inmediata sobre el futuro de su campaña a la Casa Blanca, luego de que su rival Barack Obama alcanzara la cantidad necesaria de delegados para ser el candidato del Partido Demócrata. 'Ahora la pregunta es ¿adónde vamos desde aquí? Y dado lo lejos que hemos llegado y donde necesitamos ir como partido, esta pregunta no la tomo livianamente.
En detalle
Rival
El republicano John McCain criticó ayer a Barack Obama, calificando que el candidato representa el 'mal cambio' para Estados Unidos.
Proyecciones
Según un sondeo de Gallup publicado ayer en USA Today, Obama aventaja ligeramente a McCain en intención de voto para las presidenciales.