Tegucigalpa, Honduras.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) pedirá esta semana al Congreso Nacional una ampliación a su presupuesto para instalar un efectivo sistema de transmisión de resultados electorales y lectores de huellas a fin de garantizar transparencia en los resultados.

El anuncio lo hizo el consejero Kelvin Aguirre, quien debido a la rotación será el conductor del undécimo proceso electoral que se desarrollará el 28 de noviembre para elegir a las nuevas autoridades del país.

El año pasado, el Congreso aprobó un presupuesto electoral de 1,700 millones, de los cuales 1,100 millones se utilizaron para las primarias y quedó un remanente de 600 millones para las generales que debe ser aumentado, según el CNE.

Aguirre, de filiación nacionalista, sustituirá a la liberal Ana Paola Hall en septiembre y a partir de ahí controlará la agenda del cronograma electoral.

Dijo ser consciente de que “el país no está para más crisis” y, en tal sentido, con el fin de garantizar un TREP “robusto”, como él lo pidió para las primarias (pero no fue escuchado), ahora sí lo pondrá en práctica para la justa cívica de noviembre. “No puede haber un silencio la noche de las elecciones”, justificó el funcionario electoral, quien aseguró que el sistema de transmisión que se va a instalar cumplirá con los estándares internacionales.

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Con base en los principios de la nueva Ley Electoral, el CNE aprobó en la última sesión dotar al proceso de un efectivo método de transmisión que garantice información oportuna y rápida a la ciudadanía.

Aparte del trep, que dejó de usarse en las elecciones primarias de 2012, la entidad electoral instalará lectores de huellas en los más de cinco mil centros de votación. Estos aparatos, que serán comprados en los próximos meses, servirán para confirmar que la persona que va a votar sea realmente la que aparece en el padrón gracias al cotejamiento de su huella dactilar.

Una vez que se le haga la prueba, el aparato inmediatamente la bloqueará y no podrá ejercer el sufragio por segunda vez, sepultando de esta forma el fantasma del fraude electoral.

El 27 de mayo se hizo la convocatoria oficial a las elecciones generales del 28 de noviembre para elegir a las próximas autoridades hondureñas.