25/03/2026
08:35 AM

El 50% de atenciones en sala de emergencia en el Rivas es por infartos

La falta de ejercicio, la mala alimentación y el tabaquismo son los factores de riesgo. Los hombres son los más propensos a las enfermedades coronarias, según especialistas.

San Pedro Sula, Honduras.

El 50% de las atenciones en el área de Medicina Interna del hospital Mario Rivas son por padecimientos cardiovasculares.

Las enfermedades cardiacas son la primera causa de muerte entre los hondureños, según especialistas.

Los padecimientos del corazón hace unos años eran asociados a los adultos mayores, pero actualmente están afectando a personas de 30 años, explican especialistas.

Los médicos recomiendan llevar una dieta baja en grasa y sales, consumir agua, evitar el tabaquismo y hacer 30 minutos de ejercicio como mínimo, para evitar afecciones cardiacas.

Los hombres son los que más riesgo tienen de sufrir un infarto, pero las mujeres una vez llegado el climaterio están igual de propensas. La hipertensión, el mal de Chagas (causado por la chiche picuda), fiebres reumáticas y la diabetes son los principales padecimientos que atacan al corazón.

El internista y cardiólogo Francisco Somoza dijo que las enfermedades coronarias son una pandemia debido a que mucha gente muere por ellas.

“A la gente le pega infartos porque las arterias se obstruyen de grasa. Las principales causas son los lípidos elevados en la sangre, porque las personas fuman, la falta de ejercicio, por genética, el uso de drogas y la cocaína son unas de las causas del infarto del miocardio”, expresó.

La hipertensión también daña el corazón, además del cerebro y los riñones.

“La gente hipertensa se muere por las enfermedades del cerebro, luego del corazón y de los riñones porque terminan en diálisis”, agregó.

“Personas jóvenes desarrollan fiebres reumáticas y el problema es que el sistema de salud es limitado y los pacientes no alcanzan una cirugía”, añadió.

Pronóstico

Carlos Douglas Álvarez, cardiólogo y electrofisiólogo del Mario Rivas, refirió que una persona que haya sufrido un infarto y que no fue tratada de la manera adecuada, puede caer en una insuficiencia cardiaca y el pronóstico de vida es de cinco años.

“Después del infarto son cinco años para caer en una insuficiencia cardiaca y luego cinco años más en la población de 40 años en adelante. Si es alguien mayor, la expectativa de vida es menos”, expresó.

En consulta externa del Rivas se atiende a diario a ocho pacientes con afecciones cardiacas.

Álvarez dijo que la demanda de cirugías para colocar marcapasos es grande y el hospital no cuenta con ellos. El año pasado colocaron diez mediante una brigada.