El vetusto edifico que ocupó la escuela Dionisio de Herrera en el barrio Río de Piedras se ha vuelto un foco de infección y un nido de roedores, poniendo en peligro a más de 430 niños.
La directora del centro educativo, Aracely Guzmán, expresó que, desde la construcción de las nuevas aulas, propuso a las autoridades educativas demoler el edificio, pero nunca obtuvo respuesta. El escolar Josué Adonay Valdez fue mordido por un roedor hace unos días, aunque su situación no es de riesgo.
La docente reiteró el llamado para que destruyan el inmueble. Explicó que también ha propuesto remodelar la escuela para convertirla en un centro básico de enseñanza, 'porque los niños que egresan del sexto grado tienen que recorrer grandes distancias para seguir su educación secundaria', dijo.
Valdez lamentó que el Ministerio de Educación no se haya interesado en conocer sus necesidades.