Tegucigalpa, Honduras

Por enésima vez, el expresidente Manuel Zelaya, coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), condicionó ayer su participación en el diálogo nacional a la inmediata renuncia del presidente Juan Orlando Hernández, la convocatoria a nuevas elecciones presidenciales y el llamado a una asamblea nacional constituyente.

En conferencia de prensa, el exmandatario y varios dirigentes de Libre leyeron un pronunciamiento en el que exponen las razones que motivan su decisión de no participar en el diálogo convocado a instancia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Zelaya adujo que el diálogo es una nueva burla para el pueblo hondureño, puesto que este ejercicio pasa por la renuncia del actual titular del Poder Ejecutivo y la celebración de nuevos comicios.

En este marco, Libre convocó a asambleas en los 18 departamentos para establecer “un verdadero diálogo nacional con el pueblo y continuar con la organización de los comandos insurrecionales”.

En el comunicado, Libre cuestiona que los excandidatos presidenciales Salvador Nasralla y Luis Zelaya acepten el decreto que da carácter vinculante a los acuerdos del diálogo y se olviden de que el actual mandatario surgió de una reelección ilegal, de un fraude electoral y de unas elecciones que no fueron libres ni transparentes. Señala que con este acto el bipartidismo acepta que las resoluciones serán vinculantes y por consenso, con lo cual le entregan a Juan Orlando Hernández el poder del veto en las resoluciones que se adopten.

“O sea, se va aprobar lo que disponga la dictadura. Se trata de un consenso de cúpulas en el que unos cuantos individuos se toman la prerrogativa de vender los más altos intereses del pueblo hondureño”, acota.