18/05/2022
04:56 PM

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Devuelven a mayoría de migrantes de la caravana; otros se resisten y esperan entrar a Guatemala

Guatemala aseguró que 15 policías resultaron heridos al detener a unos 300 migrantes que querían ingresar irregularmente a su territorio desde Honduras.

Ciudad de Guatemala, Guatemala.

La mayoría de migrantes que salió a través de una caravana desde San Pedro Sula hacia los Estados Unidos el pasado sábado, fueron devueltos debido a los controles impuestos por parte de las autoridades de Guatemala.

Una parte de los migrantes, aún con las restricciones, se mantiene a la espera de poder pasar la frontera y seguir su camino hacia territorio mexicano y posteriormente estadounidense.

Casi todo los migrantes han sido devueltos porque no mostraron documento de identificación ni pruebas covid-19 o carné de vacunación con las dosis correspondientes. Algunos alegaron que aunque sí cumplían tampoco les permitieron la entrada.

Los migrantes, al sentirse bloqueados en su intento de ingreso a Guatemala, pidieron la presencia de instituciones de derechos humanos, autoridades hondureñas y guatemaltecas para que les facilitaran los kits de bioseguridad, incluyendo pruebas y vacunación contra el covid-19 y así lograr pasar.

“Piden la cédula y aquí va, que las dos dosis de la vacuna, aquí van también ¿entonces por qué no nos dejan pasar? Llevo todo en regla”, mencionó un hondureño.

Muchos de ellos continuaron mostrando sus documentos y pruebas negativas de covid-19, pidiendo que si no había manera de obviar la regla, se cumpliera, pero que permitieran que quienes sí presentaron sus documentos pudieran avanzar, pues no había una razón lógica para retenerlos más.

Un parte de la caravana se mantiene firme y a la espera de poder entrar a territorio chapín.

Con pocas pertenencias en bolsas y mochilas, unas 500 personas salieron de la gran Terminal de transporte de San Pedro Sula rumbo a Corinto, a donde llegaron horas después de un largo recorrido a pie, autobuses o automotores cuyos conductores los trasladaban de forma gratuita.

Se busca “un mejor futuro para la familia”, expresó un nicaragüense que dijo llamarse Ovaldo y no dio su apellido. Originario de Managua, Ovaldo lamentó que la situación en su país “está bastante difícil”, por lo que viajaba con su familia sabiendo que “es un camino bien duro”.

Como él, decenas de hombres y mujeres, algunos con niños, se habían congregado desde la tarde del viernes en la terminal. En la madrugada salieron unas 100 personas y con las primeras luces del sábado empezaron los demás a caminar por la orilla de la carretera, bajo un fuerte sol y alta temperatura.

A los hondureños se sumaron nicaragüenses, haitianos, venezolanos y africanos que cruzan diferentes fronteras por puntos ciegos, caminando hacia Estados Unidos en una corriente migratoria interminable, aunque la inmensa mayoría no logra cruzar desde México.

Un joven de 17 años que se identificó como Daniel, originario de Villanueva, a 10 km de San Pedro Sula, relató a periodistas que emigra por “la necesidad económica básicamente”.

Hay que “buscar un mejor futuro, demasiado difícil aquí, no hay buena educación y no hay un apoyo del gobierno para poder estudiar”, lamentó.

Los migrantes intentaron sin éxito acceder a Guatemala por la frontera de Corinto, ubicada unos 300 kilómetros al noreste de la Ciudad de Guatemala, en el departamento de Izabal.

Según el Instituto Guatemalteco de Migración, policías y soldados redoblaron los controles en Corinto para verificar que las personas cumplieran con los requisitos de ingreso al país, de lo contrario se les impediría el tránsito.

Un grupo de unos 100 migrantes que burlaron los controles migratorio fueron retenidos en el km 303 en jurisdicción de Izabal, cerca de la frontera, y ante la negativa de continuar la caminata lanzaron piedras y objetos contundentes a las fuerzas de seguridad.

La agresión dejó una decena de agentes con golpes o heridas en la cabeza, confimaron las autoridades, quienes buscaban un acuerdo con las personas para un retorno voluntario a Honduras.

La última caravana de unas 7,000 personas que salió en enero de 2021 fue desarticulada en Guatemala al ser atacada con palos y gases lacrimógenas por cientos de soldados, por lo que los migrantes tuvieron que regresar a Honduras.

Una docena de caravanas han emprendido la marcha desde octubre de 2018 en San Pedro Sula. La mayoría han fracasado por los bloqueos de las autoridades estadounidenses.

Los migrantes aducen falta de oportunidades para tener una vida digna, la violencia de los narcotraficantes y pandilleros que los flagelan en sus comunidades y los fenómenos naturales, como inundaciones y sequías ocasionadas por el cambio climático.