¿Dónde se esconde Alex Hernández, supuesto feminicida de Vianka García?
Según las autoridades, una de las evidencias fortalece la hipótesis de que Hernández habría colocado una almohada entre el arma y la cabeza de Vianka con el objetivo de amortiguar el sonido del disparo
- Actualizado: 27 de julio de 2026 a las 08:34 -
Las investigaciones de la Policía apuntan a que Alex Hernández habría actuado de manera premeditada al disparar en la cabeza a su pareja sentimental, Vianka Ninoska García, y que la muerte no habría ocurrido de forma accidental, como él afirmó posteriormente en redes sociales.
De acuerdo con las indagaciones, la pareja habría sostenido varias discusiones el día del crimen, presuntamente originadas por reclamos de Hernández relacionados con celos.
Según la investigación, esta situación habría llevado al sospechoso a planificar el ataque, para lo cual invitó a la víctima a permanecer en la vivienda que ambos compartían antes de agredirla.
El hecho ocurrió el 16 de julio de 2026 en la colonia Planeta, en La Lima, Cortés. La principal hipótesis de los investigadores se basa en los indicios encontrados en la escena del crimen.
Entre las evidencias figura una almohada con un orificio de bala localizada dentro del dormitorio.
Según las autoridades, este hallazgo fortalece la hipótesis de que Hernández habría colocado la almohada entre el arma y la cabeza de la víctima con el objetivo de amortiguar el sonido del disparo.
Esta línea de investigación coincide con las declaraciones de testigos que manifestaron haber escuchado un ruido “bofo” o “hueco” proveniente de la habitación en el momento del hecho.
Según las autoridades, también existen testimonios que describen presuntos episodios de violencia física, psicológica, verbal y económica ejercidos por Alex Hernández contra Vianka García.
Las investigaciones establecen que, al momento del crimen, la pareja ingería bebidas alcohólicas y que una discusión habría desencadenado el hecho violento.
Vianka Ninozka García era madre de cuatro hijos, entre ellos un bebé, que aún no cumplía el año de edad.
Los análisis policiales señalan que el uso de la almohada también habría tenido como finalidad reducir la presencia de residuos de pólvora en la parte posterior de la cabeza de la víctima, con el propósito de aparentar que el disparo no fue de contacto y respaldar la versión de un supuesto accidente.
Asimismo, la Policía maneja la hipótesis de que la almohada habría servido para contener el flujo retrógrado de sangre y otros fluidos biológicos que, tras un disparo de contacto, pueden proyectarse hacia el arma y el tirador.
Alex Hernández, pareja de Vianka y principal sospechoso del crimen, sigue prófugo de la justicia y es buscado por Interpol en Guatemala. Las autoridades hondureñas presentarán un requerimiento fiscal en los próximos días.