El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, defendió ayer la decisión de convertir al Golfo de Fonseca, en el Océano Pacífico, en una zona de libre tránsito y explotación para la pesca artesanal junto con Honduras y El Salvador.
'Éste es un acuerdo que va a tener un impacto mucho mayor -del pactado-, porque va a traer cooperación internacional, va a permitir que se desarrolle el Golfo, a privilegiar a las comunidades que viven alrededor de la bahía', afirmó Ortega en la ciudad de Ocotal, 226 kilómetros al norte de la capital.
El mandatario nicaragüense refutó las críticas que el acuerdo ha suscitado en sectores políticos, jurídicos y pescadores artesanales que trabajan en aguas nacionales del Golfo, una de las más ricas en productos marinos.
'Zona de paz'
El documento, firmado el jueves pasado por los presidentes de Nicaragua, Honduras y El Salvador, declara al Golfo de Fonseca como una 'zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad', donde los pescadores artesanales de estos países podrán navegar y explotar sus recursos sin restricción.
En las consideraciones del acuerdo se establece el inicio de 'una era de cooperación y colaboración para abordar íntegramente los temas relacionados con el Golfo de Fonseca por medio de un diálogo franco y constructivo'. Para el presidente Antonio Saca, impulsor de la iniciativa, 'hay un espíritu integracionista para lograr acuerdos importantes en torno a esta zona de paz'.
Opuestos
La Federación Nicaragüense de Pescadores Artesanales, Fenicpesca, y la Cámara de Pesca de Nicaragua, Capenic, rechazaron el fin de semana la iniciativa por considerarla lesiva a los derechos soberanos que el país ejerce sobre la bahía y al sector que se beneficia de sus frutos.
En respuesta, Ortega pidió a las autoridades competentes que les expliquen a los pescadores el alcance del acuerdo, que su gobierno insiste será beneficioso para el país.
Sólo en Nicaragua se han opuesto a la decisión de los mandatarios, pues en El Salvador no se han dado reacciones negativas.
Políticos de oposición aseguran que Ortega no tiene potestad para establecer de manera unilateral zonas de libre tránsito en el Golfo de Fonseca.
'Me parece sumamente peligroso la firma de este tipo de acuerdos, que no pueden ser materia de una decisión unilateral porque el país no le pertenece al presidente Ortega', aseveró el ex vicepresidente nicaragüense José Rizo -2002-2005.
'El problema es que no tiene sentido declarar una zona de paz donde no hay guerra', dijo el jurista nicaragüense Mauricio Mendieta.
El Golfo, cuyas aguas comparten los tres países, ha sido escenario de tensiones políticas y conflictos, incluso armados, entre pescadores y guardacostas que se acusan mutuamente de incursiones ilegales en aguas jurisdiccionales para faenas de pesca.
Acuerdos de cooperación
Redacción central. Durante la firma del convenio la semana pasada en la ciudad de Managua en Nicaragua, el mandatario salvadoreño, Antonio Saca, explicó que la intención es establecer en el Golfo 'un régimen de condominio' que permita la libre circulación de la pesca artesanal y deportiva, no así para los buques militares y artillados.
El compromiso también prevé la realización de proyectos conjuntos que reduzcan la vulnerabilidad de los ecosistemas y poblaciones, así como empresas binacionales y trinacionales con énfasis en la planificación regional y el desarrollo sostenible.
Además se creará una comisión de los tres países que en un plazo de seis meses deberá presentar a los mandatarios un informe sobre los avances en la elaboración final del proyecto definitivo.
Los tres países centroamericanos tienen acceso a las aguas del Golfo de Fonseca.