“Los matrimonios que no funcionan provocan automáticamente un ‘accidente humano’ que produce muchas víctimas: esposos, hijos, padres, familiares y todo el ambiente”.
La crisis en el principal núcleo de la sociedad fue el tema central de la homilía que presidió ayer el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, que celebró el día de la Sagrada Familia.
Por la dura realidad que aqueja a miles de organizaciones familiares, su llamamiento especial fue orar sin cesar. “De Belén nos trasladamos a Nazaret y preguntamos: ¿Puede esa familia totalmente especial decir algo o ser modelo de las familias cristianas normales? Claro que sí”, se respondió el Cardenal.
Legado
La Iglesia Católica celebró el día de la Sagrada Familia en honor al Niño Jesús, la Virgen María y San José. “Los tres miembros de esa familia encararon sus problemas desde la fe y lo hicieron muy bien. Vale la pena comenzar la eucaristía en esta festividad presentando a Dios todas las familias cristianas, especialmente las que pueden estar viviendo una crisis”, expresó.
El líder religioso acotó que Jesús se formó dentro de la institución familiar, “de manera tan normal que nadie de sus paisanos advirtió la más mínima anomalía comparado con sus compañeros.
De adulto lo conocerán como ‘Jesús de Nazaret’, con personalidad de tipo local y dentro de una familia normal que llamamos sagrada”, refirió.
Crisis familiar
El cardenal destacó que la familia no tiene precio.
“La familia es sagrada porque está santificada por la bendición de Dios y el amor de los esposos e hijos. La familia es el mejor lugar para el desarrollo de los hijos que nacen en ella; y si un día ya no es sagrada, los hijos corren el serio peligro de salir a la vida seria y psíquicamente traumatizados”, comentó.
Continuó: “Es, por lo tanto, a las personas a quienes hay que sanar y salvar buscando, para los candidatos al matrimonio, la madurez psicológica, moral y humana necesaria para edificar el futuro edificio sobre solidez de roca, crecimiento en edad, sabiduría y gracia ante Dios”.
Recordó: “Hay muchísimas familias que viven gozosas y llenas de gracia el sacramento recibido”. Pidió oración por ellas, para que sigan el camino hacia el Salvador.