Los precandidatos demócratas que participaron del histórico debate en español por Univisión ofrecieron más simbolismo que contenido, pero ese simbolismo probablemente gravitará con fuerza en las elecciones del año próximo, a juzgar por la composición de la audiencia.
El debate tuvo 2.2 millones de televidentes el domingo por la noche, según cifras preliminares de la agencia de medición de audiencia Nielsen Media Research, citada por Univisión.
Esto se compara con un promedio de audiencia de 3.2 millones para el reciente debate republicano emitido por la red Fox y 2.6 millones para el debate por CNN YouTube, según cifras de Nielsen proporcionadas por las cadenas.
Alex Correa, estudiante en la Universidad de Miami, dijo que el debate fue 'una experiencia asombrosa, como estudiante y como hispano'. Aunque aclaró que es republicano, dijo que no descartaría votar por un demócrata que piensa más en una política hacia América Latina y tiene una posición clara para resolver la situación en Irak.
Correa y otros hispanos dijeron el lunes que necesitaban más de un debate para decidirse por un candidato, pero el hecho de que se presentaran y estuvieran dispuestos a responder preguntas de interés particular para los hispanos tenía mucho peso.
Más allá de la medición de audiencia, el foro de Univisión dio a los demócratas la oportunidad de consolidarse como el partido proinmigrante.
Los siete participantes, incluidos los senadores Hillary Clinton y Barack Obama, reconocieron que muchas personas, hispanas o no, encuentran una retórica antihispana en el debate sobre la inmigración ilegal. Y prometieron combatirla.
'Le permite esto al Partido Demócrata aparecer como más amistoso ante los hispanosé Decididamente, sí', dijo George González, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Miami. 'Es un símbolo importante de que los hispanos son aceptados con gusto como parte de la sociedad'.
Con todo, advirtió que los candidatos fueron poco concretos. Ante algunas preguntas, demostraron que no estaban preparados para su audiencia. Clinton, Obama y Dodd dijeron frases hechas sobre la seguridad cuando se les preguntó por qué votaron a favor de levantar una barda en la frontera con México y no en la frontera con Canadá. Richardson respondió con evasivas a la pregunta de su el español debería ser el segundo idioma nacional. John Edwards no respondió acerca de si los inmigrantes indocumentados eran necesarios para la economía estadounidense.
Pero los candidatos prometieron impulsar durante su primer año de gobierno una ley de inmigración global que incluya el acceso a la ciudadanía para los 12 millones de indocumentados. En esto se diferenciaron de los candidatos republicanos, que en general dicen que primero está la seguridad en la frontera y sólo después las medidas para los inmigrantes indocumentados que ya se encuentran en el país.
Al final del debate, los presentadores y moderadores de Univisión, Jorge Ramos y María Elena Salinas, reiteraron su invitación a los republicanos a un foro similar.
'Tenemos independencia periodística absoluta y nuestra invitación a los candidatos del Partido Republicano sigue vigente', dijo Ramos.
Si éstos rechazan la oferta, ayudarán a completar la pérdida de todos los avances realizados por el presidente George W. Bush y su asesor Karl Rove en la comunidad hispana en las dos elecciones pasadas, pronosticaron González y Louis DeSipio, especialista en la comunidad hispana en la Universidad de California en Irvine. Bush ganó el 40% del voto hispano en 2004, un récord para un candidato republicano, al apelar a los valores conservadores de muchos hispanos y alentar la reforma migratoria.
Reforma migratoria será “prioritaria”: demócratas
“Tenemos que recordar a los estadounidenses que la inmigración es muy importante para el país”, dijo Hillary Clinton
Siete precandidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos impulsarían una reforma migratoria durante el primer año de gestión si llegan a la Casa Blanca en 2008, según afirmaron durante un debate para la comunidad hispana realizado ayer.
'Lo haría en el primer año, absolutamente', dijo la senadora por Nueva York Hillary Clinton, favorita entre los votantes demócratas para ser la candidata a la presidencia.
'Tenemos que recordar a los estadounidenses que la inmigración es muy importante para el país como lo fue para todas nuestras familias', recordó.
Respaldo total
Barack Obama, senador por Illinois, dijo haberse comprometido para lograr una reforma a las leyes migratorias. 'Es una prioridad para que Estados Unidos prospere a largo plazo', consideró.
'Inmediatamente', respondió cuando fue consultado Christopher Dodd, senador por Connecticut. 'Pero el problema inmigratorio es hoy un chivo expiatorio; no hay que culpar a los inmigrantes de todos nuestros males. Es vergonzoso ese plan de construir un muro con México', dijo al referirse al controvertido plan del gobierno de Bush.
Muro fronterizo
Desconcertados reaccionaron los precandidatos demócratas al preguntarles por qué apoyaban la construcción de una barda en la frontera entre Estados Unidos y México y no un muro similar entre Estados Unidos y Canadá.
'Estoy a favor de incrementar la seguridad en la frontera y en algunos casos instalar una frontera física porque debe ser parte de asegurar nuestros límites', dijo el senador Barack Obama.
El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, que se ha declarado en contra del muro, dijo que estaba a favor de una reforma global.
Sobre el tema de Irak, la senadora de Nueva York, Hillary Rodham Clinton, insistió en que es hora de empezar a retirar a las fuerzas estadounidenses.
Detalles
Preocupación
Para 37% de los votantes hispanos, la inmigración es el principal problema del país, según un estudio independiente.
Traducción
Los candidatos hablaron en inglés y sus declaraciones fueron traducidas en forma simultánea para su transmisión en español.