Uno de los principales problemas que tienen los agricultores de Pimienta es el bajo precio en cómo les tasan sus productos luego de las cosechas.
Los campesinos de la zona baja del municipio manifiestan que ellos trabajan conforme tengan sus fertilizantes; sin embargo, los trabajos al final de cada cosecha se vuelven muy baratos.
María Ayala, encargada de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad, dijo que a los campesinos lo que les está afectando mucho es la venta de sus productos.
“El problema es que ‘los coyotes’ como les llaman a los compradores, llegan a ofrecer lo que ellos quieren por los granos que cultivan estas personas”, expresó Ayala.
El grupo La Vega, que tiene más de 30 años trabajando en los cultivos de maíz, frijol, ayote, yuca amarilla y blanca y plátano, ha sufrido los embates de los fenómenos naturales, como huracanes e inundaciones en las que en algunos casos se ha perdido hasta un 70 por ciento de los cultivos.
“Estas personas perdieron casi toda su producción durante 2008, con una de las inundaciones y lo que se logró fue que los exoneraran”, dijo.
Cultivos
Campesinos del grupo La Vega manifestaron que ahora los cultivos están bien y esperan que las organizaciones como la Federación Nacional Campesina Hondureña, Fenach, no se olvide que ellos están afiliados.
“Gracias a Dios ya estamos trabajando con la cosecha que salió de maíz esta semana. Tenemos unas 25 manzanas que estamos cortando”, expuso José Ángel Yánez, uno de los agricultores afiliados a la Fenach.
Agregó que con la alianza que realizaron con la Fenach, han logrado cosas importantes, como obtener abono y otros.
“Nos ha servido de mucho porque nos han llevado fertilizantes, urea y grano curado”, afirmó.
No obstante, agregó que lo mejor de toda esa ayuda es que ellos estarían promocionando sus productos a nuevos compradores, pues los que están siempre quieren poner sus precios.
“Los que siempre llegan a comprarnos los granos nunca suben la oferta que nos hacen y la mantienen por años y nosotros por no perder la cosecha tenemos que aceptar”, expresó Yánez.
En algunas ocasiones un saco de maíz de 100 libras “los coyotes” la llegan a comprar en 225 lempiras, algo que los campesinos ven injusto.