La sustracción de las santas imágenes de la iglesia ha motivado a los pimienteños a protestar mañana domingo contra los sacrílegos que profanaron su devoción.
Será una marcha silenciosa donde se exigirá por el perdón de los profanadores y por la pronta devolución de la imagen de la Virgen del Tránsito, el Cristo del altar mayor, el Sagrado Corazón y la Virgen de la Inmaculada, los cuales fueron robados.
Antecedentes
Durante la lluviosa noche del 31 de octubre, varios sujetos no identificados ingresaron por una de las ventanas de la iglesia para robarse las principales imágenes religiosas.
Utilizando la fuerza doblaron uno de los balcones, quitaron varias persianas, rompieron la tela metálica, ingresaron al santuario, abrieron la puerta principal y arrastradas se llevaron las imágenes.
Pero el delito no llegó hasta ahí. Según los pobladores, las figuras fueron arrastradas hasta la parte posterior de la iglesia, donde bajo el techo de la construcción de un anexo de la iglesia, efectuaron supuestos ritos satánicos.
Al día siguiente, los feligreses se dieron cuenta de lo sucedido y por la tarde la noticia era sensación.
Marcha
“Será una marcha pacífica para exigir la paz en el municipio, especialmente contra los sacrílegos que están influyendo de una manera muy negativa con los pobladores en el pueblo”, señaló el párroco del municipio, Pablo Emilio Quiroz Muñoz.
Para el delegado de la palabra, José Dionisio García, la marcha tendrá el propósito de reafirmar la fe católica y hacer reflexionar a los delincuentes para que entreguen las imágenes.
“La marcha que efectuaremos será para condenar la sustracción de los santos, poner un alto a los indeseables ritos satánicos y para demostrar que el pueblo de Pimienta está unido”, respondió el alcalde, Raúl Ugarte.
Sólo los pies quedaron de la Virgen del Tránsito.
“Nos sentimos muy consternados porque desde hace varios días, algunos vecinos han atacado y violentado la casa de Dios y a las imágenes del templo católico”, lamentó el padre.
El religioso recordó cuando en Semana Santa los sacrílegos también quebraron dos imágenes de la Virgen María.
“Esos profanadores creen que los católicos adoramos ídolos y por eso quieren atacarla, quieren decir que estamos equivocados por adorar imágenes; pueden ser grupos evangélicos, que son los más fanáticos porque andan diciendo que adoramos a los ídolos”.
Al cura párroco tampoco le agradó el robo de los santos, porque aconteció el 31 de octubre, fecha en que los no creyentes celebran el Día de La Brujas.
“Esa celebración la efectúan los antirreligiosos, quienes en vez de rendirle culto a Dios, le rinden culto al diablo y a los malos espíritus”, agregó.