La Confraternidad Evangélica de Honduras (CEH) solicitó al Gobierno y al Congreso Nacional desarrollar un proceso más amplio, transparente y técnicamente sustentado para discutir las reformas al marco legal e institucional del subsector eléctrico.
Mediante un comunicado emitido este martes, la organización religiosa expresó que las decisiones que se adopten en torno al sistema energético tendrán un impacto directo en la calidad del servicio, las tarifas que pagan los usuarios y el futuro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee).
La CEH reconoció que la estatal eléctrica enfrenta serios problemas financieros, operativos y administrativos acumulados durante años, una situación que ha afectado tanto a los hogares hondureños como al sector productivo debido a las interrupciones del servicio y los altos costos de la energía.
Ante ese panorama, sostuvo que cualquier reforma debe construirse mediante un proceso participativo, respaldado por criterios técnicos y alejado de posiciones ideológicas que puedan limitar una discusión objetiva sobre el futuro del sector.
En su pronunciamiento, la organización advirtió que una discusión acelerada y limitada de las modificaciones propuestas podría derivar en decisiones equivocadas para el país.
Situación real del subsector eléctrico
Asimismo, pidió al Poder Ejecutivo fortalecer la información pública sobre la situación real del subsector eléctrico y abrir más espacios de socialización para que la ciudadanía conozca y participe en el análisis de las reformas.
La Confraternidad Evangélica también planteó que se consideren propuestas provenientes de sectores no estatales con el objetivo de mejorar la eficiencia institucional y elevar la calidad del servicio que reciben los hondureños.
Uno de los puntos centrales del comunicado es la defensa de la propiedad estatal de los activos estratégicos relacionados con la generación, transmisión y distribución de energía. La organización remarcó que la modernización del sistema no debe interpretarse como un proceso de privatización de la Enee.
A criterio de la CEH, las instituciones vinculadas al sistema eléctrico representan un componente de seguridad nacional y un factor clave para el desarrollo económico y social del país, por lo que deben permanecer bajo control del Estado.
El pronunciamiento surge en momentos en que el Congreso Nacional analiza reformas orientadas a reestructurar la gobernanza del subsector eléctrico y fortalecer la institucionalidad de la Enee. La organización concluyó haciendo un llamado a adoptar decisiones responsables que permitan combatir la corrupción y la ineficiencia, garantizando un servicio confiable, sostenible y con tarifas justas para la población hondureña.