Le ha sucedido a millones de hondureños. El oficial de créditos que atiende su solicitud le informa que la misma ha sido rechazada. ¿La razón? Su récord aparece con una calificación negativa en la Central de Riesgos.
Si ésa ha sido su experiencia, no está solo. De acuerdo con las estadísticas de las centrales de información crediticia, también conocidas como centrales de riesgo, de una población estimada de 3.5 millones de personas registradas, unos 2.4 millones -70% del total- presentan una calificación de riesgo crediticio por haber experimentado problemas en el pago normal de sus obligaciones con el sistema financiero o bien con el sector comercial.
No se necesita mucho para recibir una mala calificación crediticia, basta con retrasarse en el pago del préstamo, del consumo de la tarjeta de crédito o en la cuota del televisor de pantalla plana de última generación adquirido en la tienda de electrónica; a casi todos nos ha pasado alguna vez. Recuperar su buen récord, por el otro lado, puede tomar, en el mejor de los casos, unos cuantos meses e incluso años, en el peor.
Riesgo crediticio
En el pasado, antes de la aparición de las centrales de riesgo, una persona podía solicitar un crédito y poco importaba si resultaba ser un buen o mal pagador.
Si quedaba como deudor en algún establecimiento, la persona tan sólo tenía que ir a un lugar diferente, y si lograba satisfacer las condiciones exigidas, podía obtener otro crédito y no había una forma efectiva de controlar la conducta de pago de un mal cliente. Este tipo de cliente podía llegar a acumular múltiples historiales negativos en otros tantos comercios, y lo único que tenía que hacer era ir otro lugar al que nunca se hubiese presentado antes y generar un nuevo historial.
Con esa clase de personas, el comercio se hallaba en desventaja, porque no había manera de saber qué clase de cliente era el solicitante pues no había ningún rastro que seguir.
Puesto que nadie compartía información, lo único que las empresas tenían era la palabra del cliente y su compromiso de pagar, el que podía o no cumplir.
Sin embargo, en 1998, la situación comenzó a cambiar.
Ese año, la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, Cnbs, estableció la primera central de riesgo que funcionó en Honduras.
En aquel entonces, los únicos clientes que se reportaban a dicha central eran aquéllos con obligaciones mayores a 300,000 lempiras. El ejecutivo bancario Lenín Palencia explica que con ese sistema, tan sólo se cubría al 10% de los deudores de todo el sistema financiero, de manera que beneficiaba solamente a las instituciones financieras enfocadas al mercado corporativo o de altas finanzas.
Se requerían más actores en el mercado, y éstos aparecieron en el año 2001, con la llegada de las centrales o burós de crédito, organismos privados que eventualmente llegaron a abarcar prácticamente todo el espectro de servicios de crédito en el país.
Actualmente funcionan en Honduras dos centrales de información financiera y crediticia, como prefieren ser llamados.
Se trata de las empresas Equifax y TransUnión. Con la llegada de estas empresas, ahora era posible compartir la información, en especial información crediticia, y de esa forma se podía corroborar el comportamiento de pago de una persona y saber si cumplía o no con sus obligaciones de crédito, permitiendo a quienes evaluaban las solicitudes, decidir con mejores elementos de juicio, otorgar o denegar el crédito.
Funcionamiento
“La central de riesgo, es una administradora de información, donde se reportan los datos de todas las personas que tengan crédito en el sistema financiero regulado, no regulado, casas comerciales e instituciones que prestan servicios”, explica Doris Larios, representante en Tegucigalpa de TransUnión Honduras.
En teoría, toda persona que solicita algún tipo de crédito es automáticamente reportado a las centrales, con información que permite monitorear su comportamiento de pago e ir formando un historial de crédito que servirá como referencia a la hora de evaluar futuras solicitudes, lo que al final y dependiendo de su conducta de pago, le abrirá las puertas de la banca y el comercio, o bien se las cerrará.
“Esa información existe independientemente de cómo se encuentre el crédito, tanto personas que van pagando muy bien, como las que tienen problemas de pago”, agrega Larios.
Las centrales operan con un sistema de calificación de clientes llamado ‘score’, que va desde cero hasta mil puntos, por cuanto mientras más alto el puntaje, mejor calificación obtiene el cliente y mayores posibilidades alberga de que sus solicitudes de crédito se aprueben.
“Cuando una persona tiene por ejemplo un score de 925, es un récord excelente para que le aprueben créditos en cualquier parte”, comenta Mariel Zepeda, representante de la central de riesgos Equifax Honduras. Zepeda subraya la necesidad de mantener la puntualidad en los pagos a fin mantener su nivel de calificación.
Morosidad
Según datos proporcionados por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, el conjunto de las deudas que en este momento se hayan en mora suman aproximadamente 7,350 millones de lempiras, lo que representa un 10.3% del total de obligaciones contenidas en el sistema de la central de este ente regulador. El 61% de las cuenta en mora, han pasado a una instancia en la que se consideran como cuentas incobrables.
Manuel Hernández, propietario de un establecimiento de comidas, experimentó en carne propia las consecuencias de recibir una mala calificación en la central de riesgo. Hernández relata que a raíz de la caída de sus ventas el año pasado, se retrasó casi dos meses en pagar la cuota de un préstamo bancario que había obtenido para ampliar su negocio. “Para poder ponerne al día con los pagos tuve que conseguir un socio adicional que aportara el dinero para volver a poner la cuenta al día”, dice Hernández; sin embargo, aunque resolvió el problema, las consecuencias de aquel retraso siguen afectándole meses después de superado el problema. “Necesitaba un préstamo para la compra de una casa, pero me lo denegaron por tener una mala calificación en la central de riesgo”, comenta.
Aunque no ha vuelto a tener un problema financiero serio, Hernández, como otros tiene que esperar algún tiempo para que el récord negativo que mantiene sea limpiado y pueda optar nuevamente a ser sujeto de crédito. “El banco no anda viendo por qué la persona deja de pagar, simplemente no paga y punto”, dice Hernández con resignación.
Aunque el caso de Hernández ilustra una situación común relacionada con los problemas de crédito, no representa ni mucho menos el caso que con mayor frecuencia se presenta: el pago de las tarjetas de crédito.
Adicionalmente existe una serie de pasos que los afectados pueden dar para limpiar su historial en las centrales de riesgo, así como ciertos derechos que la ley otorga a los ciudadanos en relación con el uso que se da a su información personal.
Preguntas frecuentes sobre las centrales
El uso y manejo de la información registrada en las centrales a menudo suscita preguntas sobre la forma en que se utiliza.
El sitio web transunioncentroamerica.com, provee una lista de preguntas frecuentes, algunas de las cuales se reproducen a continuación.
¿Qué es una Historia de Crédito?
Su historia de crédito es un informe objetivo de su actividad crediticia que utilizan los otorgantes de crédito para determinar si usted representa un nivel de riesgo aceptable para que dicho otorgante le conceda un préstamo. Este informe contiene información reportada por las compañías con las que usted tiene negocios o que le han otorgado crédito.
¿Qué tipo de información se incluye en mi historia de crédito?
La información puede variar según el país, pero una historia de crédito generalmente comprende varias secciones:
Información de identificación del consumidor como el nombre y el número de identificación expedido por el gobierno.
Historia de su pago de cuentas a los otorgantes de crédito
Registros públicos que puedan afectar su solvencia, incluyendo quiebras y algunos tipos de embargos y sentencias judiciales.
Comentarios que usted ha realizado acerca de información que considera incorrecta en su historia de crédito.
Huella de consulta, que registra las compañías que han solicitado su historia de crédito recientemente.
¿Qué es un puntaje o score crediticio?
Además de su historia de crédito, algunos otorgantes de crédito utilizan un puntaje o score crediticio para medir la probabilidad de que usted pagará su préstamo. Este puntaje es generado por una fórmula matemática que utiliza datos de la historia de crédito.
¿Quién tiene acceso a mi historia de crédito?
Usted puede acceder a su historia de crédito personal y también otros a quien usted autorice. Estos terceros pueden ser aquellas entidades que le estén otorgando algún tipo de crédito o con quienes usted esté iniciando algún tipo de relación comercial formal, como la firma de un contrato o apertura de una cuenta bancaria.
¿Quién aprueba o niega mi solicitud de crédito?
Cada otorgante de crédito tiene su propio criterio y procedimientos para aprobar créditos. TransUnión no toma ninguna decisión de aprobación o negación de crédito.
¿Qué pasa cuando aparece información errada en mi historia de crédito?
Usted puede solicitar la corrección de errores. Los representantes de la central pueden ayudarlo a trabajar con los otorgantes de crédito para identificar los errores y actualizar su información crediticia.
¿Cómo puedo tener acceso a mi información crediticia?
Usted puede tener acceso a su historia de crédito visitando a la oficina local de la central de riesgo en donde solicita una copia de su registro.