Mientras el secretario general de la Organización de Estados Americanos, OEA, José Miguel Insulza, advierte que no se puede “ni considerar” enviar una misión de observación para las elecciones del 29 de noviembre, el representante de Estados Unidos ante la OEA, Lewis Amselem, afirma que los comicios no se deben prejuzgar.
Según Insulza, “la observación electoral es una cosa que no podríamos ni siquiera considerar (...). Desde el punto de vista político, no existe ninguna condición para enviar una misión electoral a Honduras”.
Esa postura fue adoptada porque “no se ve como muy posible reentablar un diálogo” entre el mandatario derrocado Manuel Zelaya y Roberto Micheletti, indicó el chileno en una reunión convocada de manera extraordinaria por la OEA ante los obstáculos que ha enfrentado la aplicación del acuerdo para resolver la crisis en Honduras.
Pero en la OEA no todos los cancilleres y embajadores están de acuerdo con Insulza.
La nota discordante en el debate de más de dos horas la puso Estados Unidos. Su representante Lewis Amselem insistió en que la OEA no puede prejuzgar los comicios.
“Que este cuerpo descarte los resultados de las elecciones si ocurren en las condiciones en que deberían ocurrir va en contra del derecho de los hondureños a la autodeterminación”, dijo Amselem.
Afirmó que la restitución de Zelaya no está prevista textualmente en el acuerdo y que tanto él como el gobierno de facto han contribuido a la falta de avances al no ponerse de acuerdo en la constitución del Gobierno de Unidad.
Durante la reunión, la mayoría de los 33 países activos en la organización reiteraron que llevarán a cabo la aplicación del acuerdo alcanzado el 30 de octubre.