Tegucigalpa. Un día antes de abandonar su cargo como presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall firmó los contratos con las tres empresas que harán la transmisión y divulgación de resultados electorales preliminares.

La información fue revelada por una fuente vinculada a una de las firmas que se ha comprometido a cumplir con los términos de referencia para tener un proceso limpio, transparente y en paz. Hasta el domingo el nuevo presidente del CNE, Kelvin Aguirre (que solo tenía horas de haber tomado posesión), no estaba enterado que, horas antes de dejar el cargo, Hall le dio la formalidad a la contratación de los servicios tecnológicos.

La suscripción de los contratos se hizo dos semanas después de su adjudicación con las empresas MSA, de capital argentino paraguayo y con las hondureñas Comunicaciones Globales y LTG.

La primera hará el trabajo más sensible, la digitalización de las actas originales de cierre y la divulgación de los resultados en el nivel presidencial, el único que será tomado en cuenta para proyectar la primera tendencia tres horas después del cierre de las votaciones. Este trabajo la empresa MSA lo ofertó en 5.9 millones de dólares (139 millones de lempiras), pero el CNE no ha brindado detalles sobres esos montos. La segunda, Comunicaciones Globales (hondureña), se le adjudicó el manejo de la base de datos cuyo costo es de alrededor de 10,9 millones dólares (259.1 millones de lempiras), de acuerdo a la propuesta original de la empresa.

LGT suministrará las regletas y los generadores de energía, servicios que los ofreció en 1.9 millones de dólares (44.5 millones de lempiras). Tocará al nuevo presidente del CNE, Kelvin Aguirre, firmar el contrato con la cuarta empresa escogida: la estadounidense Smartmatic.