Un importante número de achines provenientes de la capital de la República mantenían hasta ayer en horas de la tarde la determinación de colocar ventas en los alrededores del parque central, ante la amenaza de un desalojo de agentes policiales.
Durante los últimos 12 años, los vendedores habían ocupado el parque y calles cercanas, lo que causaba serios problemas de movilización para la ciudadanía, ya fuese en autos o caminando.
La semana anterior, el director del departamento de Justicia Municipal, Carlos Enrique Moya, giró una ordenanza en la cual se indicaba que no se permitiría la ubicación de vendedores en ningún punto de la ciudad que no fuera junto a los juegos mecánicos.
La contravención de esta normativa, tipifica una multa de mil lempiras más 1,500 en caso que se necesitara movilizar con grúas, algún tipo de vehículos.
Las medidas tomadas por las autoridades municipales produjeron reacciones en los vendedores, quienes se amotinaron frente a la comuna para exigir que se les dejara vender en el centro de la ciudad. “Queremos trabajar, no somos delincuentes....Tenemos hijos que mantener”, se detallaba en algunos de los escritos.
“Siempre hemos vendido en estos lugares, no sabemos qué pasa ahora que nos están afectando”, dijo Luis Castillo, uno de los vendedores.
No están para exigir
El titular de Justicia Municipal, fue claro al indicar que ninguno de los vendedores está para exigir.
“Esta gente debe entender que tenemos que mantener limpia la ciudad y sin desorden. Ya estaban sabidos de la determinación y se debe cumplir”, manifestó.
Para el fiel cumpliento de la ley, dijo que se tenía establecido un contigente policial y militar de cien elementos, los que tienen la misión de dejar libres las calles de los vendedores.
“La Alcaldía invirtió en un local para que se ubiquen allí, a nadie se le está impidiendo que trabaje; lo que pasa es que por años han hecho de las suyas y esta vez la situación no será igual”, puntualizó.
Si se logra dejar el parque y sus alrededores libres de vendedores, sería una gesta heróica, consideran los habitantes de esta ciudad, quienes se mantienen pendientes del caso.