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Centroamérica: 3 países apoyaron reelección

  • Actualizado: 17 enero 2011 /

En los últimos ocho años, la reelección presidencial fue aprobada en Costa Rica y reformada en Nicaragua, mientras que Honduras avanza, al menos en teoría.

    Informes de organizaciones observadoras de procesos electorales y especialistas en temas políticos de Centroamérica coinciden en que, en la última década, al menos en tres países centroamericanos ha existido interés particular en hacer reformas políticas encaminadas a permitir la reelección presidencial y modificar su aplicación de alterna a continua.

    En los últimos ocho años, la reelección presidencial fue aprobada en Costa Rica y reformada en Nicaragua, mientras que Honduras avanza, al menos en teoría y en presunciones de expertos, por el camino de permitir la reelección.

    Estos países se sumaron a Panamá, la nación más antigua en la región en permitir a un Presidente o un Vicepresidente aspirar a ocupar de nuevo esos cargos solamente después de dos períodos presidenciales alternos (diez años). Honduras es el país más novato en andar en este camino político. El Congreso Nacional aprobó, a mediados de la semana pasada, una reforma del Artículo 5 de la Constitución de la República que facilita la aplicación de las figuras del plebiscito y el referéndum.

    Aunque la Constitución plantea en su artículo 374 prohibiciones para modificar o derogar artículos pétreos, expertos vaticinan que con una consulta popular, por medio del plebiscito, se podrían hacer cambios. Los artículos pétreos se refieren a la forma de gobierno y la alternabilidad en el poder y prohíben la reelección presidencial.

    La idea de impulsar en Honduras la reelección presidencial nació en el gobierno del ex presidente Manuel Zelaya Rosales. Sin embargo, Zelaya, en vista del poco tiempo y la falta de respaldo político en el Congreso, pretendió instalar una ilegal cuarta urna para consultar al pueblo si apoyaba la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente.

    Para algunos expertos, el camino que eligió Zelaya para impulsar ese proyecto fue lo que lo cesó del poder. Prueba de eso es que Costa Rica y Nicaragua impulsaron esas ideas, pero por las vías legales correspondientes.

    El proceso de Costa Rica, según los reportes periodísticos, señala al anterior presidente de esa nación, Óscar Arias, como el propulsor de esa modificación de la Constitución. Primero intentó hacerlo por medio de la Asamblea Legislativa, pero por este medio fracasó. Luego por medio de la Sala IV o Tribunal Constitucional de Costa Rica. En Costa Rica, la reelección alterna estaba permitida hasta que en 1969, mediante un referéndum, se prohibió, pero en 2003 se retornó al sistema original porque la Sala Constitucional de ese país declaró que la norma de prohibición de la reelección era inconstitucional. Deben transcurrir dos mandatos presidenciales (8 años) antes de que el Presidente pueda ser candidato por segunda vez.

    Ortega fue el segundo

    Nicaragua, que contempla la reelección presidencial alterna, fue la segunda nación que incursionó en esta década en el proceso de hacer reformas políticas para permitir la reelección continua.

    De este proceso, diferente al que tuvo Costa Rica, el propulsor fue el mandatario de la nación Daniel Ortega, pues aspira a continuar en el poder de manera continua. En octubre de 2009, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declaró “inaplicable” el artículo de la Carta Magna que impide la reelección presidencial continua y limita a dos el número máximo de mandatos de un Presidente. Esto allanó el camino para que Ortega opte a la reelección en los comicios de noviembre de 2011, es decir, dentro de diez meses.

    Ese fallo fue dictado el pasado 19 de octubre de manera expedita por seis jueces sandinistas tras sustituir a tres magistrados opositores con suplentes afines al gobierno de Ortega. El mandatario nicaragüense empezó el 10 de enero de 2007 un mandato presidencial que finaliza el 10 de enero de 2012. Ortega está en su segundo mandato, pues gobernó Nicaragua por primera vez de 1985 a 1990 y si es reelecto en noviembre próximo, sumaría a tres su mandato con posibilidades de extenderlo a más períodos, amparado en la última reforma política. Graco Pérez, experto en relaciones diplomáticas y derecho internacional, considera que procesos de reforma de este tipo atentan contra la institucionalidad democrática. Nicaragua es el país que más ha experimentado cambios políticos en torno a la reelección. En 1995, la reelección pasó de consecutiva a alterna y en 2009 cambió de nuevo de alterna a consecutiva. En Costa Rica y Nicaragua han existido cuestionamientos a los proyectos de reformas constitucionales y algo similar ocurre en Honduras, lo que para muchos es natural. El presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, ha expresado que a pesar de esas críticas, el pueblo tiene el derecho de expresarse o ser escuchado por la clase política. En Costa Rica se acusó a la Sala IV de haber dado un golpe de Estado técnico porque fue un acto ilegal y de evidente tráfico de influencias de Óscar Arias ante la Sala IV.

    Se dijo en aquel entonces que esa Sala Constitucional no tenía atribuciones para modificar la Constitución, pues esa labor es exclusiva del Congreso. En Nicaragua, los opositores de Ortega afirman que el mandatario pretende emplear un sistema que es una copia fiel de lo que hace Chávez en Venezuela. En Honduras, los defensores de la Constitución han cuestionado la reforma del Artículo 5 porque consideran que entrará, en un futuro cercano, en contradicción con el artículo 374, pues el debate sobre la reelección presidencial parece estar a la vuelta de la esquina.

    No contemplan la reelección

    De la región centroamericana, El Salvador y Guatemala no contemplan la reelección presidencial. Al ser consultado el 3 de noviembre de 2009, el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, declaró: “No he expresado mi voluntad de buscar la reelección. Existe un artículo en la Constitución que claramente dice que el período presidencial es de cinco años y eso no se puede reformar”.

    En Guatemala, el ambiente político se centra en otra forma de continuar en el poder: “heredar”.

    Los cuestionamientos contra el presidente Álvaro Colom se enfocan en el impulso de la candidatura presidencial de su esposa Sandra Torres de Colom con el afán de continuar en el poder, al menos detrás de la silla presidencial. Un ejercicio como éste tuvo Argentina cuando Néstor Kirchner (QDDG) apoyó a su esposa Cristina, que hoy tiene el poder en esa nación.

    En Panamá, el presidente Ernesto Pérez Valladares, del Partido Revolucionario Democrático (PRD, socialdemócrata) convocó en 1998 a un referéndum para la reelección continua, pero su intención fue rechazada por 63.8% de los votantes.

    Roberto Martinelli hizo otro intento a inicios de este año para reducir de dos a uno el período presidencial y optar a ser reelecto, pero tuvo un revés político, pues la mayoría de los diputados se opuso a hacer esa modificación.