El empresario Vicente Carrión considera que no hubo intención de secuestro en el atentado contra uno de sus vehículos ocurrido el miércoles por la noche en la colonia Jardines del Valle, de esta ciudad.
Más bien cree que se trató de un hecho cometido por delincuentes comunes, quienes se querían robar el carro, pues ni siquiera consideraron que se trataba de un vehículo blindado.
El hecho ocurrió en uno de los bulevares de la colonia Universidad. En él resultó herido uno de los supuestos delincuentes.
Ratifica el empresario que en el vehículo sólo iba el conductor de apellido Varela, quien además es guardaespaldas de la familia.
Por un error, la policía informó que se trataba de David Núñez, un ejecutivo de Carrión, quien acudió de inmediato al lugar al enterarse de lo sucedido.
¿Por qué cree que no fue un intento de plagio?
Porque cuando es un secuestro me imagino que quienes lo llevan a cabo actúan en forma diferente, se debe buscar y bajar a la persona y ellos más bien empezaron a disparar.
Para mí que se querían llevar el carro. No veo ningún otro motivo, no se me ocurre pensar otra cosa.
Nos falta tener más investigación a través de las autoridades, pero sí es lamentable esta situación, no sé qué medidas en realidad va a tomar el Gobierno para calmar esta ola tan fuerte de delincuencia que nos preocupa cada vez más.
La gente que anda en la onda de secuestro, me parece a mí que debe tener más conocimiento y ser más profesional.
¿Cómo se enteró?
Estaba llegando de Nicaragua a Tegucigalpa. Me encontraba cenando en un restaurante, cuando me llamó mi hijo.
Esto fue rápido, el sistema que tenemos de seguridad es efectivo, tenemos gente muy capacitada y una comunicación directa.
Al momento que le están disparando el conductor, tiene un radio a la mano y comunica que lo están atacando.
En el instante prácticamente nos dimos cuenta, creo que a los tres o cuatro minutos, tal vez menos, la seguridad nuestra ya sabía y corrió automáticamente a auxiliar, todas estas cosas son bastante rápidas.
No dejó de sorprenderme cuando me avisaron porque en el momento uno no sabe de qué se trata.
Yo digo que no tengo enemigos, tendría que haberle hecho daño a alguien para que esa persona esté resentida con uno.
¿Tuvo temor de un secuestro?
Me sorprendió mucho al pensar que nos quieren secuestrar a mí o a mi hija o a otro miembro de la familia, pero después, por conclusiones que sacamos, dedujimos que no era secuestro.
¿Cuántas personas iban en el vehículo?
Sólo el motorista que iba a traer a una amiga de mi hija. Ellas tenían una reunión en el restaurante Kabasa y mi hija mandó a traer a su amiga.
Para suerte de los delincuentes, iba solo y únicamente cargaba la munición de una pistola.
Por lo general andan dos y hasta tres guardaespaldas con dos cargadores cada uno y hasta un fusil.
Ese día, el fusil lo había pasado a otro vehículo y para mí tuvieron suerte, porque si hubieran andado los dos guardaespaldas no hubiera quedado ninguno de los delincuentes.
¿Qué cree que se puede hacer con tanta delincuencia?
Se les debe apresar para que los castigue la ley, porque no se puede permitir que esta gente ande delinquiendo de esta manera y sea un peligro para la ciudadanía.
Lamentablemente parece que las leyes están en contra del honrado. Imagínese que una persona tiene problemas con la justicia cuando actúa en defensa propia.
Por eso no se puede seguir a un delincuente aunque haya matado porque entonces la autoridad no detiene al delincuente, sino a quien se defendió. Estas cosas son bastante decepcionantes.
¿Cómo actuó su gente?
Gracias a Dios yo no andaba en ese momento, pero debo aclarar que los ejecutivos llegaron al hecho enseguida porque inmediatamente se dieron cuenta y corrieron a ver qué pasaba, pues se trataba de un carro de la empresa y era su deber hacerlo para ver qué acciones tomar.
Parece que hubo una confusión en la información que dio la policía al decir que en el vehículo iban más personas, cuando solamente iba el motorista, de apellido Varela, es el hombre que lleva el vehículo y es guardaespaldas a la vez.
David Núñez es un ejecutivo que trabaja conmigo desde hace muchos años; igual que todos los demás, se movió inmediatamente a ver qué sucedía.
De allí viene la confusión, el hombre no tiene nada que ver, él es una de las personas de confianza de la empresa y está autorizado para tomar determinaciones en caso de emergencia.
No iba en el vehículo y no obstante mencionaron que él era el motorista, pero nada tuvo que ver.
El empresario Vicente Carrión accedió a hablar de los hechos con Diario LA PRENSA. Se mostró orgulloso de tener una seguridad bien entrenada.
Afortunadamente nunca he tenido amenazas en ningún lugar. Antes me movilizaba mucho para La Ceiba y Tegucigalpa en vehículo y nunca tuve ni una llamada y espero no tenerla.
Hace unos cuatro años tomamos la determinación de poner seguridad a toda la familia.
En el tiempo en que estamos, es la única forma de trabajar tranquilos, de lo contrario es un riesgo.
No entiendo cómo alguna gente con muchos negocios se descuida y anda como Juan en su casa.
Eso no puedo ser, debemos cuidarnos aunque no tengamos enemigos. Es cierto que debemos tener fe en Dios, pero no hay que dejárselo todo a Él.
¿Se tiene más confianza con los militares en las calles?
No me gusta la forma como lo hacen ¿Por qué lo anuncian? ¿Por qué deben decir lo que van a hacer? Me parece que es como ponerlos en sobreaviso.
Debería haber un sistema más táctico en el cual ni siquiera sean uniformados quienes patrullan porque son fáciles de reconocer. Es mejor buscar la forma de apresar a quienes realmente andan en esa ola delincuencial y poner leyes duras.
Cuando hay un anuncio con anticipación del destacamento que va a haber, entonces esta gente se detiene por un tiempo o se van los que no son del país y luego, cuando pasan dos o tres meses, se retiran estas fuerzas nuevamente y quedamos lo mismo otra vez, vuelve la ola delincuencial, Si los operativos fueran definitivos, puede ser que tengan éxito.
Sus frases
“Que la delincuencia no se equivoque, somos personas que nos cuidamos. No le hacemos mal a nadie, pero tampoco vamos a dejar que nos afecten”.
“Tenemos una seguridad bien preparada, la mandamos a entrenar todos los años, es la que cuida a toda la familia, de lo contrario yo me iría de este país”.
“Los secuestradores no son tan inocentes o ignorantes que a ojos cerrados van a secuestrar a los ocupantes de un vehículo sin saber cómo está o quiénes vienen adentro”.
“Ni siquiera dejamos de comer cuando me avisaron porque ya no había nada que hacer. Seguí cumpliendo con mi agenda y me vine a San Pedro Sula hasta el día siguiente”.
Así opina
Visionario
“Voy a continuar con mis proyectos pero sin salirme del rubro de las tiendas. Dentro de poco abriré una en Roatán y voy a ampliar la de La Ceiba”.
El empresario se reúne con sus empleados como una forma de establecer un clima de seguridad y de confianza.
“En nuestros países, el negocio no está en las líneas caras, sino en ofrecer a un segmento, medio o medio bajo, una amplia variedad a buen precio”.
Esfuerzo
“Me gusta trabajar, no por amor al dinero sino porque lo tengo en la sangre, por el deseo de hacer algo no sólo para mí, sino también por el país”.
Informaciones
“He oído algunos medios diciendo que era a mí a quien querían matar en el atentado. Me dan lástima esas personas que se jactan hablando sin saber cómo son las cosas”.
Antecedente
“De joven tenía algunos vicios como fumar y beber de vez en cuando, pero los dejé al ver que no me beneficiaban en nada”.
Inicios
“En La Ceiba inauguré la primera de las tiendas, el 13 de junio de 1970 bajo el nombre de Bazar Carrión, el cual se convirtió luego en la más grande y mejor tienda por departamentos de Honduras. ”
Confianza
“No tengo enemigos. Cuando uno tiene enemigos todos lo saben, nuestro medio es muy pequeño, donde todo mundo sabe quién es quién. Es como si todos viviéramos en la misma casa”.
Infancia
“De niño vendía yuca con chicharrón y otras comidas en los trenes. Mi padre me dejó solo al morirse mi madre, pero una familia me dio protección y me ayudó a salir adelante. Entonces conocí el arte de los negocios”.