El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga celebró este jueves una misa en Tegucigalpa, capital de Honduras, en el marco de una jornada de oración de fin de año.
'Terminando este año es muy bello que nos reunamos para dar gracias a Dios, nos ha obsequiado 365 años de vida, de amor, de gracia, de bendición'.
'Hay que dejar atrás todo lo negativo', dijo Maradiaga y explicó que 'estamos en el tiempo de la misericordia'.
El sacerdote resaltó los frutos del Espíritu Santo y recomendó escoger uno de estos para aplicarlos a partir de 2016.
'Que bello es decir este año que viene: quiero alcanzar esta meta, y no solamente cosas materiales sino metas espirituales', manifestó el religioso.
'Dios quiere que seamos una obra de arte y la obra de arte de una persona se llama: la santidad. Dios quiere que demos frutos y frutos en abundancia', argumentó el cardenal.
'Muchos consultorios de los profesionales de la medicina quedarían vacíos si se aplicaran frutos como la paciencia... hay muchos que son esclavos de una botella de alcohol, pero podemos tener un año nuevo mejor', dijo el máximo jerarca de la Iglesia Católica en Honduras.