El presidente estadounidense, George W. Bush, mantuvo este lunes en Nueva York dos reuniones bilaterales con los presidentes de El Salvador, Elías Antonio Saca, y Honduras, Manuel Zelaya, durante las cuales los mandatarios hablaron de energía y seguridad, de las elecciones en Nicaragua, de Venezuela e Irak, informaron fuentes cercanas al encuentro.
En reuniones al margen de la 61 Asamblea General de la ONU, los presidentes conversaron 'de la situación en la región, específicamente de Centroamérica y las próximas elecciones en Nicaragua' el cinco de noviembre, dijo en rueda de prensa Dan Fisk, director para las Américas de la Casa Blanca.
Los presidentes manifestaron 'la importancia de un proceso, electoral, libre, justo y transparente en Nicaragua'.
Estados Unidos anunció la semana pasada a través de su embajada en Managua, que destinará 12 millones de dólares para apoyar la organización del proceso electoral nicaragüense.
Bush y el presidente Saca hablaron en particular sobre la creciente criminalidad en El Salvador.
Según Fisk, Saca insistió en una mayor cooperación entre Estados Unidos y El Salvador para abordar 'una creciente amenaza transnacional, representada por las pandillas' juveniles, conocidas como 'maras', que operan en Centroamérica y Estados Unidos.
Consultado por la AFP, el portavoz del gobierno salvadoreño Martín Quintero, señaló que en particular los mandatarios hablaron del 'hecho de que Estados Unidos deporta a salvadoreños antes de que acaben de purgar penas por delitos cometidos' en el país del norte.
'Son criminales peligrosos pero El Salvador no puede hacer nada por detenerlos porque no han hecho nada ahí', sostuvo Quintero.
Bush agradeció asimismo a El Salvador por mantener tropas en Irak, señaló Fisk. 'El Salvador ha participado en siete rotaciones de tropas en Irak', recordó el funcionario.
El portavoz salvadoreño dijo a su vez que Saca aseguró a Bush que 'El Salvador continuará con el apoyo a la coalición en Irak siempre y cuando se trabaje en beneficio de la democracia y la seguridad en aquella nación'.
El Salvador mantiene un contingente de poco menos de 400 soldados en Irak. Por su parte, el mandatario hondureño agradeció a Bush por su postura en relación a una reforma migratoria en Estados Unidos.
Materia energética
Bush respalda una reforma migratoria amplia, que entre otras cosas abra la puerta a eventuales permisos de trabajo temporales para los migrantes indocumentados.
Honduras, El Salvador y Nicaragua se benefician de un Estatuto de Protección Temporal que permite a los ciudadanos de esos países amparados en él, acceder a permisos de trabajo y de residencia temporal en suelo estadounidense.
Esta medida se aplica aproximadamente a 225 mil salvadoreños, 75 mil hondureños y 4 mil nicaragüenses radicados en Estados Unidos, según ciffras oficiales.
El mandatario hondureño presentó a Bush sus ideas 'para crear un mecanismo para tratar de bajar los costos de la energía'.
El gobierno hondureño lanzó el pasado viernes una licitación internacional para adquirir los 15,5 millones de barriles de derivados del petróleo que el país consume al año.
En ambas reuniones se habló de Venezuela, en el contexto de la situación de abastecimiento de energía en Centroamérica 'y los esfuerzos de Pdvsa, la petrolera estatal venezolana, de afianzarse' en esa región, explicó Fisk.
Asimismo, 'los presidentes Zelaya y Bush discutieron brevemente la situación en Cuba y la importancia de apoyar las aspiraciones del pueblo cubano para una transición democrática' en la isla, dijo Fisk.