El presidente George W. Bush ha asignado 1,000 millones de dólares para la construcción de un muro en la frontera con México y fijado cinco pilares para una reforma de inmigración que incluya vías de “asimilación” de los indocumentados a la sociedad estadounidense.
Ésta es la primera asignación presupuestal de Bush desde que en noviembre firmará una ley promovida en la Cámara de Representantes para la construcción de muros que eviten el cruce fronterizo de indocumentados en hasta 1,100 kilómetros o un tercio de la frontera con México.
El paquete de financiamiento para el proyecto del muro aparece en el presupuesto para el año fiscal 2007-08 del Departamento de Seguridad Interior, que es parte del presupuesto general que Bush envió el lunes al Congreso.
En el mensaje que acompañó a sus propuestas, Bush reafirma que su prioridad de gasto está en la seguridad nacional, la lucha contra el terrorismo, el fortalecimiento del aparato militar, mejor diplomacia internacional y protección contra un ataque a la nación.
Reforma migratoria
Expresa también el deseo de su gobierno de “dedicarse a una amplia reforma de las leyes de inmigración”, para cuyo éxito sugiere cinco puntos de discusión:
1. Mayor seguridad fronteriza.
2. Más acción policial contra los indocumentados y facilidades a los empleadores para corroborar la documentación de sus trabajadores.
3. Implementación del programa de trabajadores temporales para trabajos que los estadounidenses no quieren hacer.
4. Resolver la situación de millones de inmigrantes que están ilegalmente en la nación; y
5. Ayudar a los nuevos inmigrantes a asimilarse a la sociedad estadounidense.
Bush dijo que estas reformas más las nuevas propuestas sobre la frontera permitirán aprehender a quienes intenten entrar ilegalmente al país y contribuirán a “un descenso de la criminalidad” en la frontera.
Además propone fondos para 3 mil nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza, que verá duplicarse así su fuerza hacia fines del 2008, y casi un millar más de nuevas camas para los centros de detención de inmigrantes a fin de evitar su liberación por falta de espacio para albergarlos.
Demácratas elaboran estrategia
Los líderes demócratas del Senado de EUA, obsesionados con el fin de la guerra en Irak, elaboran desde ayer una estrategia para debatir el envío de más tropas a ese país, lo que ha aumentado las fisuras en el Legislativo.
Los demócratas sufrieron una importante derrota política la noche del lunes después de que los republicanos torpedearon el debate sobre una resolución no vinculante en contra del plan del presidente George W. Bush de enviar otros 21 mil 500 soldados a Irak.
La oposición política, encabezada por el senador Harry Reid, ha dicho que, pese a este revés, no se quedará de brazos cruzados ante una escalada del conflicto en Irak que, a su juicio, está destinada al fracaso.
“La estrategia aún no está bien definida, pero los demócratas están elaborando alternativas”, dijo una fuente demócrata en el Senado.
Reacción
Grupos de activistas han hecho notar que Bush difícilmente verá terminada la construcción total del muro debido a que le faltan solamente 23 meses para concluir su gobierno.