Tegucigalpa, Honduras

“Cada mañana antes de empezar las labores diarias, todos los bomberos elevamos una plegaria a Dios para pedir protección y confiamos nuestra vida a Santa María de Suyapa”, manifestó Jaime Omar Silva, comandante del Cuerpo de Bomberos, antes de dar inicio al peregrinaje anual de la institución.

Como ya es tradición, desde hace 15 años, los héroes de caqui caminaron hacia el santuario de la Patrona de Honduras, en la Aldea Suyapa, una vez más para agradecer el don de la vida y el amparo de la Virgen durante el año. Con una procesión solemne, en la que el único sonido que les acompañó los pasos a los 150 elementos y personal administrativo de la benemérita institución, fue la solemne tonada marcial de la Big Band, marcharon al encuentro con la virgencita.

Al pie de la caravana, el mayor Marco Antonio Ártica y los tenientes Pedro Reyes, Luis Montoya y Carlos Valle cargaron con honor la imagen de la Virgen peregrina, seguidos con la plana mayor, bomberos voluntarios, estudiantes, unidades de rescate y vehículos contra incendios.

La marcha fue seguida de cerca por los capitalinos que estaban en los alrededores del bulevar Suyapa, quienes se detenían para tomar fotografías de la veneración realizada por el equipo de rescate.

Al culminar el camino que empezó en la Plaza del Bombero y culminó en la entrada del santuario, la banda del Cuerpo de Bomberos ejecutó las notas del himno a Santa María de Suyapa.

En el templo, un grupo de peregrinos esperó la llegada de los socorristas para acompañarlos en la eucaristía.

Los bomberos escucharon atentamente la misa dirigida por el sacerdote Carlo Magno Núñez.

Los bomberos escucharon atentamente la misa dirigida por el sacerdote Carlo Magno Núñez.

Durante la misa, presidida por el párroco de Suyapa, Carlo Magno Núñez, y acompañada por Reginaldo García, Nuñez destacó el espíritu de servicio desinteresado que brindan los bomberos a la población durante los momentos de crisis y desastres.

“Como decía el Evangelio, no se enciende una luz para colocarla debajo de una cama, sino para ponerla en lo alto; ustedes brillan por su servicio, por la ayuda que brindan al prójimo, por eso hoy pedimos a la Virgen que los cubra de los peligros”, expresó Núñez. El sacerdote instó a los feligreses a ser luz, con la ayuda y servicio a los demás.

Bajo los pies de la madre de todos los hondureños, los bomberos dejaron sus herramientas de trabajo y todas las unidades que sirven día a día en el combate de incendios y rescate de personas.