Sus playas son de arena blanca y el agua es cristalina y cálida. La bahía de Trujillo es por excelencia uno de los mejores lugares para pasar los últimos días de Semana Santa.
Las opciones son diversas y novedosas. Con una inversión que supera los nueve millones de lempiras, el proyecto ecoturístico Guaymoreto se perfila como uno de los complejos turísticos únicos en la región centroamericana.
Este proyecto que comenzó a construirse desde hace dos años fue inaugurado el pasado domingo ante la presencia de las autoridades locales, empresarios, organizaciones comunales y ambientalistas.
Según Midence Martínez, gerente general del complejo, este fue concebido para que el turista tenga contacto directo con la naturaleza, ya que sobresalen los bosques de mangle y bosque subtropical, las playas de la bahía de Trujillo y la laguna de Guaymoreto.
Aún falta construir una cascada y una piscina que se complementarán con la belleza natural de la laguna de Guaymoreto, declarada refugio de vida silvestre en esta región.
Otra gran opción
Banana Beach Santa Fe es otro de los proyectos de inversión extranjera que se ofrece como destino turístico. Ubicado a escasos 20 minutos de Trujillo, este proyecto es parte de las nuevas oportunidades de desarrollo que están llegando a la región.
Considerado un centro de descanso y diversión, tiene como marco imponente el bosque nublado de los cerros Capiro y Calentura y las aguas de la bahía de Trujillo hacen impresionante este lugar ubicado en el municipio garífuna de Santa Fe.
Jurgen Peters, administrador del complejo, señaló que “es el lugar perfecto para darse una escapada. Tenemos un complejo con cabañas ingeniosamente diseñadas para que cada huésped tenga una playa privada a su alcance”, dijo.
Problemas con el acceso
Aunque Trujillo tiene mucho que ofrecer, es inevitable señalar los serios problemas de comunicación vial que padece.
Los intentos por construir un vado provisional que permita el tránsito vehicular por el tramo conocido como La Burra se intensificaron desde la semana pasada a fin de evitarle pérdida de tiempo a los visitantes.
“Lograr habilitar este paso por el punto de La Burra sería un gran alivio para los empresarios locales, “ya que estaríamos reactivando el paso por la carretera pavimentada, por lo que confiamos en que esto será de ayuda para estos municipios”, dijo el diputado Óscar Nájera.
A pesar de todo el sacrificio que implica desplazarse hasta Trujillo, muchos vendedores siguen optimistas. Ya el centro de la ciudad tiene una nueva imagen y las playas públicas lucen esplendorosas.
Trujillo con todo y sus problemas de infraestructura vial sigue siendo un destino inigualable. Sus playas, sus nuevos atractivos turísticos que en este año empiezan a emerger, parecen ser la garantía y la esperanza de un pueblo que se siente doblegado ante esta situación.