25/03/2026
07:34 PM

Ban Ki-moon juramentado como secretario general

El futuro secretario general de Naciones Unidas, el surcoreano Ban Ki-moon, quien ayer prestó juramento, es un diplomático de carrera reconocido por su talante componedor y una voluntad de hierro.

El futuro secretario general de Naciones Unidas, el surcoreano Ban Ki-moon, quien ayer prestó juramento, es un diplomático de carrera reconocido por su talante componedor y una voluntad de hierro.

Asumirá sus funciones el 1 de enero, reemplazando al ghanés Kofi Annan, y será el octavo secretario general desde la fundación de las Naciones Unidas en 1945.

De 62 años, delgado y de gran estatura, este ex ministro de Relaciones Exteriores tiene a sus espaldas una carrera de 36 años como diplomático, diez de los cuales ha estado vinculado a las Naciones Unidas.

Negociador

“Ban es considerado en general como un muy buen negociador, particularmente hábil para forjar compromisos y obtener consensos”, explica un diplomático. “También tiene un buen conocimiento de las Naciones Unidas”.

Decidido y obstinado, pero naturalmente afable, es “de los que tienen mano de hierro en un guante de terciopelo”, explica Ko Ki-seok, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores surcoreano.

Trabajador incansable, su empleo del tiempo está estrictamente dividido en períodos de cinco minutos, agrega.

Desarrollo

Ban pretende poner ese fuerte carácter al servicio de una “reforma” de la organización mundial. “La ONU tiene que hacer menos promesas y obtener más resultados concretos”, declaró hace poco.

El interés que tiene en la ayuda al desarrollo también lo ha hecho popular en África.

Los funcionarios que trabajan con él alaban el celo que pone en evidencia en su trabajo, así como la falta de preferencias partidarias.

Hasta su dimisión poco después de su elección en la ONU, Ban Ki-moon se encontraba a la cabeza de la diplomacia surcoreana desde enero de 2004. Es uno de los ministros de Relaciones Exteriores que estuvo más tiempo en el cargo, tras haber sobrevivido a varias crisis intercoreanas.

Heredó el delicado conflicto con Corea del Norte y se involucró en las negociaciones con seis bandas que desde hace tres años intentan convencer a Pyongyang que renuncie a sus proyectos nucleares. También tuvo que reducir las tensiones con su aliado estadounidense y con Japón.