El ex director de gabinete del vicepresidente estadounidense, Lewis Libby, fue declarado culpable ayer de cuatro de los cinco cargos que enfrentaba, entre ellos, obstrucción a la justicia, falso testimonio y perjurio.
Libby, un importante ex asesor del vicepresidente Dick Cheney, fue declarado culpable en el caso de la filtración a la prensa de la identidad de una agente de la CIA.
Fue encontrado culpable de un caso de obstrucción a la justicia, otro de falso testimonio ante el FBI y dos de perjurio.
Libby enfrenta un total de hasta a 30 años de cárcel, incluyendo 10 años por el cargo de obstrucción a la justicia.
Decepción
Tras conocerse el fallo, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo ayer respetar el veredicto de culpabilidad contra el ex asesor y agregó que está “triste” por él y su familia, según anunció ayer un portavoz de la Presidencia.
Al escuchar por televisión la declaración de culpabilidad, Bush “dijo que respetaba el veredicto del jurado pero que estaba triste por Scooter Libby y su familia”, señaló la portavoz Dana Perino a los medios de comunicación pendientes.
El caso se originó en julio de 2003, cuando el ex embajador estadounidense Joseph Wilson acusó al gobierno de Bush de exagerar la amenaza que suponía Irak para justificar la invasión.
Luego, un columnista reveló en un diario que la esposa de Wilson, Valerie Plame, era agente de la CIA.
Exponer la identidad de un agente de la CIA es un crimen federal.
Libby, que fue procesado por mentir a la justicia en la investigación del caso de la publicación de la identidad de Plame, no hizo comentarios al salir de la corte, pero su abogado dijo que intentarán que se inicie un nuevo juicio.
Detalles
parte acusadora:
El fiscal Patrick Fitzgerald dijo que su equipo estaba satisfecho con el veredicto y añadió que no presentará “más cargos”.
Gobierno:
La Casa Blanca se ha negado a hacer declaraciones sobre la posibilidad de un indulto presidencial para Libby.
Analistas:
Los críticos del gobierno de EUA sospechan que las autoridades tratan de preparar el terreno para aislar o incluso atacar Irán.