Tegucigalpa, Honduras

El alcalde de Intibucá, Javier Martínez, estuvo a punto de ser linchado este viernes por un grupo de indígenas en el municipio de La Esperanza, zona en la que fue asesinada la ambientalista Berta Cáceres.

Los manifestantes le gritaron 'asesino' en reiteradas ocasiones. De no ser por la protección de algunos hombres hubiese sido linchado, según se pudo apreciar en las imágenes de un medio de comunicación televisivo.

Información preliminar indica que el alcalde pretendió entrar al velatorio de Berta, pero fue sacado por los indígenas quienes lo acusan de favorecer a empresas hidroeléctricas con las que tienen un duro conflicto.

Familiares y amigos dan el último adiós este viernes a Berta Cáceres, asesinada ayer de varios disparos en el occidente de Honduras. Su cuerpo es velado en el barrio El Calvario de La Esperanza, Intibucá.

Cáceres fue asesinada a tiros ayer por desconocidos que invadieron su casa en La Esperanza, 200 km al noroeste de la capital.

Se anunció una manifestación histórica en donde se hará un homenaje a la memoria de Berta. Su cuerpo será enterrado a la 1:00 pm del sábado, según sus familiares.

La Policía aún no da a conocer los móviles de su muerte ni se sabe del paradero de los responsables. Familiares y amigos de Cáceres sostienen que fue asesinada por su lucha contra las empresas hidroeléctricas de esa localidad.

El alcalde tuvo que salir corriendo para evitar ser linchado.