'Todos hemos estado hablando de diálogo y nadie ha querido dar este primer paso, ni se ha querido exponer', dijo el Arzobispo de Tegucigalpa, Juan Jose Pineda, tras salir de una sorpresiva visita al despuesto presidente Manuel Zelaya en la embajada de Brasil.
El líder católico dijo que 'como obispo de Dios y como hondureño he dado el primer paso para abrir ese espacio porque amo a mi país'.
El prelado llegó a la una de la tarde a bordo de una camioneta de donde se bajó para pasar la cerca que los militares han instalado para evitar el acceso hasta el lugar.
La prensa intentó conocer el motivo de su visita pero el Arzobispo en ningún momento brindó declaraciones. Pineda iba acompañado por una señora quien pasó junto con él hacia la sede diplomática.
Versiones extraoficiales apuntaron que la visita del Arzobispo podría obedecer a una posible mediación para iniciar el proceso de diálogo y solución a la crisis política del país.