El presidente Óscar Arias manifestó ayer su desacuerdo con el papa Benedicto XVI sobre el tema del aumento de la pobreza en este país centroamericano, al tiempo que aseguró que su gobierno está comprometido a reducirla en un plazo de cuatro años.
El Papa manifestó el sábado preocupación por “el creciente nivel de pobreza, que afecta a la educación, la salud y la vivienda”, y exhortó a sus gobernantes a adoptar medidas urgentes para afrontarla y tomar en consideración a la persona, la familia y la sociedad, durante la presentación del nuevo embajador de Costa Rica ante la Santa Sede, Luis París.
“Discrepo con que la pobreza aumente, pero no podemos seguir siendo testigos de la peor forma de violencia que es la pobreza, la que le arrebata la comida a una familia, el empleo a una madre soltera o la educación a nuestros jóvenes”, respondió al Papa el mandatario, quien es católico.
En un comunicado el presidente de Costa Rica reafirmó el compromiso de su administración con los costarricenses más pobres con metas como “reducir en cuatro puntos porcentuales la pobreza de aquí al 2010”.
Esfuerzos
“Asimismo, nos hemos dado a la tarea de universalizar la enseñanza secundaria a través del Programa Avancemos, manteniendo a nuestros jóvenes en las aulas, en donde construyen su futuro”, agregó el gobernante al coincidir con el Papa en observar “el problema de la pobreza no sólo como una situación que requiere soluciones técnicas sino del fortalecimiento de los valores”.
Nivel de vida
En su intervención, el Pontífice señaló que en Costa Rica los pobres no tienen los medios indispensables para su desarrollo integral, sobre todo “los inmigrantes que llegan en busca de un mejor nivel de vida”, por lo que pidió un diálogo nacional que excluya “toda forma de violencia y ayude a construir un futuro más humano”.
Arias destacó también el llamado del Papa a la armonía y la concordia. “Coincido plenamente con su Santidad en que es necesario un diálogo que excluya totalmente cualquier forma de violencia.
Es por ello que reitero mi llamado a los distintos grupos sociales a que nos acerquemos y busquemos puntos de coincidencia dialogando, no mediante la presión en las calles”, afirmó el presidente en relación al debate nacional que existe alrededor de la eventual ratificación del tratado de libre comercio con Estados Unidos.