29/11/2022
10:15 AM

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Anarquía y violencia impera en centros de menores

Tegucigalpa, Honduras.

La rebeldía, la extrema violencia y el poco temor a las autoridades caracteriza a los 364 menores infractores 4444que ocupan las celdas y pabellones de los seis centros de detención ubicados en Francisco Morazán y Cortés.

La mayoría de menores están presos por cometer extorsiones, flagelo que al igual que los reos adultos ocupa el primer lugar en la lista; aunque autoridades informan que por robar un teléfono móvil, varios menores están pagando condenas en estos centros.

El último informe de recomendaciones del Comité Nacional de Prevención de Tortura y Otros Tratos Crueles (Conaprev) desnuda las fallas del Estado que por años no ha implementado programas de rehabilitación y reinserción a la sociedad de los menores infractores comprendidos entre 12 y 18 años.

El descontrol, desorden, anarquía y vandalismo es característica en estos centros en los que a la autoridad se le dificulta poner orden.

“Nuestro trabajo nos permite ver qué es lo que está pasando en los centros de menores. Lastimosamente el Estado sigue dando tumbos en cuanto a lo de la niñez infractora. Han tomado algunas decisiones que solamente se encuentran escritas en acuerdos presidenciales pero que las mismas no han sido llevadas a la práctica”, manifestó la comisionada presidenta de Conaprev, Odalis Nájera.

Foto: La Prensa

Los jóvenes de Renaciendo y Cobras reciben a menudo la visita de Conaprev, los que analizan su situación de derechos humanos.
De los seis centros que albergan menores infractores, el más difícil de controlar por las autoridades ha sido Renaciendo, ubicado en Támara, Francisco Morazán.

En este centro se encuentran cerca de 100 jóvenes, la mayoría simpatizantes de maras como la 18, MS13 y los Chirizos, razón por la cual los enfrentamientos y riñas violentas son continuas, así como las fugas.

El anarquismo en Renaciendo es tal que las autoridades tuvieron que habilitar mediante decreto un pabellón en el escuadrón Cobras, de Tegucigalpa, adonde fueron trasladados 50 jóvenes infractores simpatizantes de maras.

“Nos preocupa la permanencia de menores infractores privados de libertad en celdas de máxima seguridad. Cobras es una prisión”, afirmó Nájera.

Conaprev señaló que ningún centro de menores está recibiendo programas de educación; aunque la Secretaría de Educación ya designó a la funcionaria Lourdes Aguilar para esta labor.

Foto: La Prensa

Las fugas, amotinamientos y riñas son el diario vivir en los centros de detención de menores.
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Lolis Salas, titular de la Dirección Nacional de la Niñez Adolescencia y Familia (Dinaf), dijo a LA PRENSA que se han tomado varias decisiones que tocan el campo de justicia penal en Honduras.

“Asumimos desde diciembre varias responsabilidades, como es el procedimiento del Programa Medidas No Privativas de Libertad, priorizar en esto como nunca antes. Significa que los jóvenes al cometer una infracción tienen que asumir una responsabilidad, pero no necesariamente privados de libertad”, explicó Salas.

En la actualidad existen 395 menores bajo este modelo a nivel nacional, lo que significa que la Dinaf está comenzando a trabajar en la prevención del delito de menores y no solo en el encierro por castigo, como se ha venido dando por años.

“Estamos trabajando para que los jóvenes privados de libertad encuentren un mecanismo de respuesta para comenzar a ser rehabilitados. Hay serias dificultades que no vienen de este año, son situaciones que se vienen heredando desde hace más de 18 años”, agregó Salas.

La Dinaf comienza a estructurarse en la prevención; sin embargo, la situación de 364 menores privados de libertad sin ningún tipo de rehabilitación mantiene el sistema en crisis permanente.

“No hay rehabilitación, no hay mejoras, no se les puede decir nada. Si un menor está escapando, no se puede disparar porque es menor. Mientras las autoridades continúen castigando a la persona y no el delito, como debería ser, esto no va a cambiar. Urge que se analice lo de la edad punible. Con estas medidas lo que se está haciendo es prefabricando delincuentes porque no hay ningún programa que los ayude a retornar sanos a la sociedad. En Cobras sí los están disciplinando”, aseguró a LA PRENSA un funcionario ligado a los centros de menores.

Foto: La Prensa