Amigos del general Manuel Antonio Noriega ordenaron remodelar su casa en Panamá, confiados en que EUA no lo extraditará a Francia y lo deportará a su país, donde enfrenta condenas a más de 40 años por asesinato y violaciones de derechos humanos, informó su abogado.
El abogado de Noriega en Panamá, Julio Berríos, confirmó que la casa del ex dictador en la capital, cautelada desde hace 17 años por el tribunal de cuentas de la Contraloría General, fue pintada ayer por una firma contratada por empresarios.
Noriega, quien saldrá de prisión el 9 de septiembre, mantiene otra batalla judicial porque Francia lo pidió en extradición a Washington, pero sus abogados alegan que es un prisionero de guerra protegido por la Convención de Ginebra.
El presidente Martín Torrijos y el vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores Samuel Lewis confirmaron que Panamá pidió la extradición de Noriega para que cumpla sus condenas.
Temor
Francia cree que si el general Manuel Noriega es enviado a Panamá escapará de la justicia francesa, porque la Constitución panameña prohíbe la extradición de sus ciudadanos.