Con una advertencia sobre el crecimiento desacelerado de la economía, la alta vulnerabilidad y el debilitamiento fiscal de Honduras, el FMI (Fondo Monetario Internacional), concluyó hoy su revisión de la economía.
El directorio ejecutivo del FMI cerró la consulta del Artículo IV de 2012 en Honduras subrayando que 'el crecimiento económico se frenó en el 2012, aunque la inflación se mantuvo estable en líneas generales'.
A su vez el organismo internacional señaló que tras una expansión del 3.7% en el 2011, el 'PIB (Producto Interno Bruto) se preve que se ubique en el 2012 en el 3.3%”.
En cuando a las posiciones fiscales y externas indicó que las mismas se han debilitado, 'lo que ha elevado los riesgos y vulnerabilidades'.
El FMI recomendó al gobierno elevar la tasa de política monetaria y focalizar el subsidio eléctrico, además de flexibilizar el método para el deslizamiento de la moneda, reducir el número de burócratas y eliminar exoneraciones fiscales.
En cuanto a los niveles de pobreza en Honduras, el organismo indicó que la reducción de la misma sigue siendo un gran desafío. 'Los directores subrayaron la necesidad de reforzar las políticas macroeconómicas y avanzar en las reformas estructurales para garantizar la sostenibilidad externa y fiscal, estimular un amplio crecimiento económico', señala el documento, publicado en el sitio web del FMI.
Así mismo, urgió al país a 'evitar los préstamos bancarios o acumulación de atrasos en los pagos internos'.
Una misión oficial del Gobierno hondureño estuvo en Washington
a fines del año pasado reuniéndose con autoridades del FMI, en donde expusieron las acciones orientadas a controlar el gasto corriente y las medidas para impulsar las recaudaciones.
A fines del pasado noviembre la misión técnica del FMI (Fondo Monetario Internacional) arribó a Honduras para la revisión del Artículo IV.
Honduras depende de la aprobación del organismo para la firma de un nuevo acuerdo. Sin embargo, todavía se encuentra lejos de esa meta, principalmente por el incumplimiento de exigencias como la reducción del gasto corriente, la baja recaudación tributaria y el elevado déficit fiscal.