El primer ministro de Irak arremetió ayer contra las críticas de algunos estadounidenses que han dicho que debería dejar el cargo, y afirmó que los senadores Hillary Rodham Clinton y Carl Levin necesitan 'entrar en razón'.
Nuri al-Maliki, que intenta por todos los medios mantener unido a su gobierno, lanzó una serie de réplicas contra varios funcionarios extranjeros que recientemente han hablado negativamente de su conducción. Pero los más estridentes fueron los dirigidos a Clinton y Levin, ambos de la oposición demócrata estadounidense.
Malestar
'Hay funcionarios estadounidenses que consideran a Irak como si fuera uno de sus pueblos, por ejemplo Hillary Clinton y Carl Levin. Deberían entrar en razón', manifestó al-Maliki en una rueda de prensa.
Al-Maliki lanzó su contraofensiva verbal días antes de que el principal comandante estadounidense en Irak, el general David Petraeus, y el embajador norteamericano Ryan Crocker, presenten al Congreso en Washington un informe sobre los avances registrados en Irak desde que se sumaron a las fuerzas otros 30 mil soldados de ese país.
Legisladores estadounidenses presionaron al presidente George W. Bush pidiendo que vuelvan las tropas norteamericanas que ocupan Irak y para que obligue al líder iraquí Nuri al-Maliki a involucrarse, informaron ayer medios locales.
Sépalo
Al-Maliki parecía afectado ayer por la serie de críticas a su gobierno, entre ellas las del presidente estadounidense George W. Bush.
Los soldados de EUA 'actuaron magníficamente' en Irak, 'pero el gobierno liderado por Maliki fracasó' dijo el republicano John Warner.